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A TIEMPO...


Reflexiones sobre la metodología de cine debate, cine foro o como elijamos llamar a los diálogos que generamos luego de la proyección de una película.

por Lidia Greco


 Decimos que algo se hizo a tiempo, cuando creemos que eso evitó un daño, un mal, o posibilitó que algo bueno pasara o se iniciara. Pero es difícil saber cuándo y cómo es a tiempo a veces para hacer, decir o decidir algo. Muchas veces dudamos. También en algunas zonas de nuestra América se dice de las bebidas que están ?a tiempo? cuando no se las sometió a frio o calor, simplemente están a temperatura ambiente.

Todas estas disquisiciones vienen a cuento para empezar a pensar en cómo abordamos la metodología de trabajo posterior a la proyección de una película, que seguramente elegimos para reflexionar sobre algo. Y ahí vienen las distintas formas o por llamarlas de alguna manera, dinámicas que ponemos en juego.

Ustedes pensarán que tiene que ver esto con hablar de algo a tiempo. Así me lo imagino y lo comparto.

Pocas veces sabemos a ciencia cierta los espectadores que compartirán con nosotros el diálogo, no conocemos sus personalidades, sus historias de vida, la realidad de su entorno?.y muchas cosas más. Por eso son una incógnita a develar en el transcurso del diálogo y allí deberá operar en forma profunda nuestra percepción y apertura para conducir y hacer positiva la hora del análisis.

A lo mejor nos encontramos con extrovertidos, sabelotodo y/o conocedores profundos de la cinematografía, o personas introvertidas, tal vez inseguras de sus opiniones y conocimientos. En el variopinto pueden existir también indiferentes, que no tienen ganas de valorar nada, o que simplemente no le ha llegado a su espíritu ningún rayo de luz de la película que acaban de ver.

Aquí voy a un punto: Los moderadores ?gente de amplia cultura, facilitadores de diálogos y perceptivos de las realidades del grupo con el que están interactuando- deben extremar sus recursos para equilibrar una participación que dé la posibilidad a la mayor parte de los asistentes a que hagan sus aportes.  A veces la más sencilla de las observaciones abre un campo de análisis que nadie puede prever.   Llegar a tiempo es no dejar pasar nada, y esas, que a veces parecen observaciones simples bien aprovechadas para el diálogo pueden abrir caminos de reflexión riquísimos.  A tiempo es no dejar pasar esto, no permitir que se caldee o congele el diálogo y deje afuera a los participantes menos protagónicos.

Es hora de decir que las reflexiones valen por sí mismas, no por las conclusiones ?generalmente compartidas por algunos solamente- que se van desgranando. El proceso de pensar, reflexionar y relacionar que se genera en estos ámbitos tiene precisamente esa riqueza. Nunca sabremos en la vida de cada uno de los asistentes que conexiones posteriores, en su espíritu, en su vida, dejará esta experiencia. Cada ámbito de encuentro con una obra de arte ?en este caso una película- no termina con su visión, ni con la reflexión posterior, sino que nos acompaña y modifica  nuestras vidas.  A eso debe ir dirigida la dinámica de diálogo.   A no dejarnos seducir por lograr acuerdos, o miradas unívocas, sino a tener la inteligencia en la conducción para que cada uno de los participantes se vaya modificado en parte, por lo visto, oído y compartido.

Aquí hago un pequeñísimo paréntesis para dar una ?receta?, de las tantas que podemos poner  en juego: a veces resulta operativo, para distribuir la palabra entre todos, entregar un pequeño papel en blanco y un lápiz y pedir que cada uno dibuje allí algo -que nadie va a ver- y que refleje lo que le hizo sentir la película,  una línea, un objeto o lo que prefiera, puede ser también una palabra aunque esta acota la reflexión a mi criterio- y luego pedir a cada uno que diga porque dibujó lo que está en su papel. En audiencias muy numerosas es conveniente dividir en pequeños grupos esta parte de la tarea. Podremos a partir de lo dicho por cada participante tomar líneas de reflexión para intercambiar las percepciones de las distintas lecturas. También nos sirve para un diagnóstico provisorio del grupo con el que trabajamos.   En todo momento trataremos de no intelectualizar, no llegar a definiciones academicistas que generalmente congelan el diálogo o a conclusiones apresuradas.

A lo mejor tenemos en el grupo personas poco alfabetizadas cinematográficamente, pero que su misma genuina e inocente mirada permite ver valiosos elementos de análisis, tal vez tengamos algunos participantes que solo pueden leer el relato o la historia y a los que ?respetando su lectura- podremos inducir a que empiecen a aquilatar los otros aportes del lenguaje cinematográficos. Habrá alguno que parta de una crítica demoledora, y aquí también hay un rico terreno para la reflexión de los porqué algunas obra no producen rechazo absoluto.  Si nos encontramos con participantes que ya solos han llegado a la totalidad del análisis tal vez tengamos que calmarlos para que otros puedan hacer su camino, y una forma generalmente de buen resultado, es delicadamente interpelar las convicciones que manifiestan con simples observaciones de duda para pensarlas, simplemente para pensarlas. En esto nos debe ayudar el paradigma de la complejidad y la incertidumbre que nos debe guiar en todo el análisis.

Volviendo a los moderadores, haremos un llamado a sus ansiedades, y provocar una reflexión en ellos de que: ¿Cuándo es a tiempo para cada uno de los participantes descubrir los valores en una película? Solo ellos sabrán cuando y donde. Nosotros lo que debemos inducir es a que todo merece ser analizado y compartido, visto, revisto y vuelto a ver según cada persona; compartir las reflexiones pero no imponerlas, porque son únicas e irrepetibles, como cada espíritu que se pone en contacto con una obra de arte, aprender entre todos que no hay conclusiones que conformen todos los espíritus y que el verdadero valor de cada cine-debate, cine-foro o como queramos llamarlos es el camino que transitamos juntos compartiendo nuestras experiencias.

Nada menos que eso. Que no es poco, y a tiempo.

Lidia Greco

Coordinadora del Proyecto Cine Mundo Chico

Departamento de Educomunicación ? Signis Argentina