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Subjetividades y Ntic s

 
por Victorino Zecchetto sdb
  

 

Subjetividades y Nuevas Tecnologías de la Información yde la Comunicación

 

                                            

   Presentación.      

        El tema propuesto para estas reflexiones tiene bordes afectivos y otros estrictamente racionales.  Las subjetividades se relacionan con ambas dimensiones: amplifican o se entregan alegremente a los sentimientos, a los lazos lúdicos, en una palabra, a la dulce irracionalidad. Pero también se instalan en el espacio del saber y desean habitar la casa de la racionalidad científica y tecnológica. Mal que nos pese, somos seres pensantes.

            Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación representan la intersección entre esos dos mundos, son la convergencia entre la vida y el saber.

 

Si aceptamos el postulado de que las sociedades se transforman por las tecnologías que incorporan, interesa saber qué sucede con la invasión de las nuevas tecnologías que ya son dispositivos normales de nuestra vida diaria. ¿Cómo impactan en las subjetividades? ¿Qué transformaciones están creando? ¿Qué cara le dan a nuestros estilos de vida y a la cultura?

             

            La presente contribución intenta esclarecer un poco el sentido del andamiaje que sostiene las relaciones de los sujetos encaramados a las nuevas tecnologías comunicacionales. La base estructural tecnológica de nuestra sociedad, aparece como una especie de ?superestructura? que modela la figura humana actual. Si las nuevas tecnologías sacuden las subjetividades, es porque nos colocan en una realidad de ?ilusión?, siempre anhelada y vivida como una  experiencia exaltante e ideológica    

                                                                                  * * *

   1.- La polis de los medios.

 

                             Desplegamos las velas en el mar mediático donde navegan los medios de comunicación social ya conocidos (prensa, radio, cine, televisión), y donde ahora se han adentrado velozmente los portentosos yates de las nuevas tecnologías.

                             Fue el sociólogo de los medios Roger Silverstone quien acuñó la noción de ?polis de los medios?, para referirse a la realidad en la que los ciudadanos habitan en el mundo de los medios de comunicación  y participan activamente en ellos, haciendo de la ?mediatización? parte integrante de su experiencia diaria. La vivencia en la esfera de los medios, desborda el espacio físico y pone en contactos con realidades inasibles.[1]

El autor habla casi únicamente de los ?medios tradicionales? (la televisión, la prensa, el cine). Sin embargo, sus  observaciones son amplias y abarcadoras; se justifican porque se relacionan con una cultura mediática ya instalada desde casi un siglo y activa hasta el presente.  Por este motivo, es oportuno no separar drásticamente el tema específico de las nuevas tecnologías, de aquello que aún perdura, es decir, los medios masivos tradicionales.

           

·         ¿Qué son las Ntic?s?

 

            ¿A qué llamamos ?Nuevas tecnologías de la información y comunicación? (en adelante Ntic?s). ¿Qué son? ¿Qué realidad comunicacional abarcan? ¿Qué conceptos la definen? Esa terminología, en síntesis, abarca varias cosas, que resumimos muy sintéticamente.   

            La expresión ?Nuevas tecnologías de la información y comunicación? (Ntic?s) se ha impuesto en el ámbito científico-popular, para designar un concepto asociado al campo informático, y que incluye un conjunto de recursos, procedimientos y técnicas cuyo objetivo es la transmisión de informaciones y el ejercicio individual de las comunicaciones. En las Ntic?s se han optimizado las formas de actuar en los procesamientos informativos con la incorporación de prestaciones basadas en la digitalización y la interactividad.  Su flexibilización tecnológica, permite intervenir en los procesos y reconfigurarlos al operar en red, logrando así, un rápido desarrollo técnico de la información y un flujo audiovisual abundante. Todos estos elementos van unidos al exponente conceptual de la ?globalización? que hoy domina toda la esfera integrada de las comunicaciones, convertida en un ?espacio de los flujos?. [2]  En consecuencia el nombre ?Ntc?s? designa, al mismo tiempo, los soportes tecnológicos y los lenguajes o contenidos que se vehiculan a través de ellos.  

El resultado de la penetración de las Ntic?s,  es la creación de nuevos entornos informativos y comunicativos, con amplias incidencias sociales, educativas y culturales.

Son evidentes las diferencias respecto a los medios tradicionales de comunicación social.

 

·         Todavía pendientes de ?lo público.?

 

             La constatación clara es que la sociedad de nuestro tiempo, utiliza los tradicionales medios de comunicación  junto con las Ntic?s.  Ambos tipos de tecnologías están presentes en la vida diaria de la gente, si bien cada uno regida por una lógica propia. Simplemente no queremos olvidar este hecho, pues tiene un significado contundente, pues nuestras experiencias mediáticas pasan de un espacio a otro indistintamente. Muchas personas aún, está vinculada a las tecnologías ?de antes?, mientras que las nuevas generaciones se movilizan asiduamente por la fascinante carretera de las Ntic?s.

Detengámonos, entonces brevemente sobre los medios de comunicación social más tradicionales como la prensa, la radio, el cine y la televisión, por la importancia señalada. Tanto más que esos medios, por el momento, no tienen viso de desaparecer ante las Ntic?s  y sería un error desconocer su presencia y no tomar en cuenta el peso que tienen. 

Es oportuno, pues, expresar algunos comentarios críticos sobre ellos.      

Un profesor de la Universidad de Buenos Aires, observaba que ?en Latinoamérica a diferencia de la mayor parte del mundo, los medios de comunicación,  y en particular los servicios de comunicación audiovisual no aparecen, ni conceptual ni prácticamente, involucrados al derecho ciudadano de contar con medios públicos que representen al conjunto de la sociedad?. [3] 

            Las actuales políticas mediáticas en los países de nuestra región, se mueven entre dos extremos del péndulo: o sostienen el ávido afán de gobiernos populistas deseosos de eternizarse en el poder, o bien caen en las fauces del mercado neoliberal que busca hacer negocios y obtener pingües ganancias. La gran franja ciudadana está excluida de las decisiones sobre los medios.[4] No es de extrañar que ? en uno y otro caso -  ?la información? de interés público se convierta en ?espectáculo cruzado? donde confluyen publicidad, teatralidad,  insubstanciales relatos de la farándula, mucho fútbol, sensacionalismo y otros adornos para la venta comercial de productos o de adoctrinamiento ideológico estatal, con informaciones a menudo banales o mentirosas, que no proporcionan a los ciudadanos aquellos datos importantes para conocer y discernir el desarrollo de la vida social y política donde se mueven. Los medios se han convertido, según la clásica locución latina, en un ?panem et circum?, con ribetes de alienación popular masiva. 

En lo tocante a la información periodística, salvo algunas pocas fuentes serias, confiables e independientes, resulta cada vez más difícil distinguir las noticias importantes de otras insignificantes o irrelevantes. Constatamos que por un lado el caudal informativo es asombroso, porque la cantidad absoluta de información crece a nivel planetario, pero por otro lado, no está nada claro si contemporáneamente se expande también el grado de comprensión relativa de dicha información en cada individuo. Sabemos que la manipulación informativa abunda. Con la aceleración del crecimiento de las informaciones, se acorta también el tiempo de envejecimiento de éstas y su olvido. Fácilmente sus contenidos se tornan poco novedosos, inútiles y no actuales, de modo que los grandes medios masivos, al necesitar cada vez más nuevas informaciones, gastan tiempo y dinero para captar la creciente marea informativa, mientras el gran público receptor, no posee el tiempo y la tranquilidad para hacer una mínima evaluación acerca de la calidad del material que ve, escucha y recibe. Con razón observa el crítico social Noam Chomsky:

?Los hechos reales sólo pueden ser desenterrados si uno se aleja de los medios de comunicación más importantes.? [5]

En nuestros países occidentales donde la democracia es considerada un valor, se concibe relacionada con una perspectiva consensual de la sociedad. Pero el consenso requiere negociaciones y diálogo. En este contexto los medios de comunicación pública están llamados a favorecer el ?consenso social? a través de informaciones y debates abiertos y pluralistas en torno a temas sociales, políticos u otros asuntos que interesan a los ciudadanos. El ?consenso? opera en la mente de la gente predisponiéndola a aceptar propuestas, acuerdos y afirmaciones razonables. Para el ciudadano común que a través de los medios, sigue lo que pasa en la vida social, se forma criterios e ideas sobre temas debatidos. Esa ?opinión pública?, regula y conduce a alguna forma de consenso.[6]

El modo de operar de los medios no es siempre transparente y adecuado a la vida democrática. Las críticas acerbas levantadas por Noam Chomsky contra los medios, van dirigidas a las contradicciones de la sociedad norteamericana al querer compaginar el ?ser imperio? y ?ser democracia?. Dice que  los ciudadanos aunados en el consenso, aprecian el imaginario del ?orden?, se autocensuran y evitan todo aquello que creen que puede llevarlos al caos, ya que éste aparece como contrario a la ?integración social?, factor necesario para disfrutar del orden. Sobre todo ? continúa - es el capitalismo de consumo el que más se beneficia con el consenso, porque produce la sensación de ver realizadas las aspiraciones del promedio de la población.[7] En este terreno de la persuasión y del consenso, funciona igualmente la mercadotecnia política que es eminentemente masiva. Episodios sonantes de manipulación informativa se conocen en todo el mundo y también en América Latina, y están hechas para absorber el disentimiento [8]

En estos últimos años, en varios países de nuestro continente, han ocurrido casos grotescos en materia comunicacional, protagonizados por mandatarios presidenciales. En Venezuela el difundo presidente Chávez, cuando gobernaba, llegó a ?copar la televisión? con su imagen y sus extensas presentaciones, convirtiéndose él mismo en vedette político y en showman de espectáculos musicales. En Argentina el Presidente Néstor Kirchner y su señora esposa que lo sucedió en el poder, jamás dieron una conferencia de prensa a lo largo de diez años de mandato, como si nadie  tuviera derecho a preguntar lo que hacen y cómo manejan el poder. ¿Habrán pensado que la ?res pública? es un asunto exclusivo y personal de ellos, donde nadie debe meterse? Su alergia a la prensa era proverbial, por eso a muchos periodistas los mantuvieron a raya comprándolos o cautivándolos con dádivas.

En América Latina es frecuente que funcionen así los medios de comunicación: desde arriba o desde los costados, los profesionales de la comunicación se guían por el ?delirio del control?. Pero es posible intentar otra forma de proceder: ?En un sistema que se orienta a la equidad, la cooperación se encuentra circunscrita por reglas y procedimientos que gozan de reconocimiento público.? [9]

            Nos detuvimos en este breve análisis de los medios masivos desde una vertiente crítica y más bien negativa, no para desclasarlos, sino por reclamar medios realmente ?públicos?. Sin duda es Europa el continente donde hay más sensibilidad por los medios masivos ?con función pública?, y a pesar del asalto de la globalización, desea preservar el genuino carácter público de tales servicios. Así lo expresa claramente el Parlamento Europeo: ??es deber de los servicios radiotelevisivos públicos de proporcionar a los ciudadanos un servicio de particular calidad, garantizando el acceso a las informaciones, a la cultura y a los contenidos de naturaleza diferenciada en modo correcto, objetivo, neutral y fiable, para garantizar la credibilidad, el pluralismo, la identidad, participación e innovación cultural? ? [10]

            ¿Es demasiado desear esto para nuestros países? ¡No! Pero para que los ?medios públicos? estén indistintamente al servicio de los ciudadanos y no de los poderes, sea que se trate del poder del ?mercado feroz? o del poder de los ?Estados prepotentes?, las autoridades y estamentos democráticas de cada país, han de luchar denodadamente en favor de medios desligados de las distorsiones innecesarias y evitables de los poderes mencionados. Sólo así tiene sentido hablar de ?medios públicos para la ?ciudadanía?.

 

No hay que esperar de las Tic?s la solución de todos los problemas pendientes no resueltos en los medios tradicionales, porque el fondo del asunto no es de carácter técnico. ¿Seremos capaces de actuar de modo diferente sólo porque tenemos otras tecnologías? La ?calidad? de una nueva comunicación no va a llegar con el simple traspaso del umbral hacia las nuevas tecnologías, aunque ellas pueden favorecerla. Los escombros de una comunicación masiva maltrecha, se recomponen desde un ?proyecto humano? de cultura comunicacional. Es este el hilo que debiera adueñarse también de aquellos que reflexionan sobre el rol de las Ntic?s. 

 

 2.-  La experiencia mediático-tecnológica.

                

                       Para darle un marco referencial a lo que trataremos acerca de las Tic?s, consideramos útil mencionar más de cerca el fenómeno de la ?experiencia mediática?.

  

·         Encuentros primarios y secundarios.

 

            La tecnología comunicativa que se usa a diario en la vida social, nos plantea el tema de la vinculación entre las ?experiencias humanas directas o presenciales y las ?experiencias mediático-tecnológicas?.

Las relaciones humanas directas y presenciales, se distinguen en ?primarias? y  ?secundarias?. En las primarias domina el interés por la persona en sí, como sucede en las relaciones familiares, entre parejas, entre amigos y amigas.

Las relaciones secundarias son buscadas por un interés, utilidad o servicio que nos puede brindar otra persona, como sucede cuando consultamos a un médico, un abogado, etcétera.

          De cualquier modo en ambos casos, al tratarse de relaciones directas, se dan encuentros cara a cara, donde prima la inmediatez de la palabra y el gesto.  Acá los sentidos se expresan plenamente en el espacio-tiempo de la realidad física de los interlocutores presentes: un saludo, un abrazo, un beso, su voz y mi voz en diálogo directo, el ritmo y los tonos de las palabras, las risas, los silencios, las miradas, la vista del cuerpo, los modos de vestir, los aromas y olores, el ritmo y el gesticular de brazos y manos, las expresiones del rostro, de los ojos, de la boca . [11]

Los pliegues complejos de las relaciones humanas directas, han sido ampliamente analizados por la psicología, por la kinésica, la proxémica y la etnografía - y mucho antes -  por el arte: la pintura, la escultura, el teatro, la literatura y la novela. Las gratificaciones que proporcionan sobre todo los encuentros primarios, revelan las raíces ancestrales antropológicas de la comunicación como parte esencial de nuestra estructura humana.[12]

Sin embargo el lado oscuro, o sea, el fracaso de la comunicación, pertenece igualmente a nuestra condición; la experiencia del dolor de la ruptura y del desencuentro, la hipocresía o la violencia, manifiestan el drama de la incomunicación. Tal vez a causa de esta triste realidad tienen tanto éxito las tecnologías de la comunicación, como un escape hacia zonas más apacibles y menos comprometidas. Ellas han dado un vuelco a las relaciones humanas, porque han transformado la percepción que tiene el sujeto de sí mismo, su visión del entorno y del mundo humano que lo rodea. 

El proceso mediático-tecnológico se basa en la triple posición y logros conquistados por la tecnología: su gran potencial informativo a nivel planetario, con las repercusiones políticas, económicas y culturales que este hecho conlleva, el servicio prestado a la comunicación personalizada entre individuos ubicados a grandes distancias, y en tercer lugar, el ingreso de la tecnología a la esfera privada para funciones lúdicas solitarias, como es la fruición individual de música, de imágenes, de lecturas, de datos, de juegos.... 

Distingamos ahora, dos formas de experiencia tecnológica, y que le dan forma a las actuales comunicaciones, incluyéndolas en el fenómeno de las ?mediatizaciones?. [13]

Observemos que el interés por la comunicación se explica por la fuerza y la eficacia que ella tiene en todos los ámbitos de la vida, ante todo en la vida personal y luego en la sociedad: economía, ciencias, cultura, política.

La repercusión de la tecnología en la esfera subjetiva personal, ya la trataremos. Por ahora pensemos que el desarrollo de una nación o de un grupo social, depende de la importancia que se le otorgue a los datos, a las informaciones y comunicaciones útiles para manejar cualquier campo de la actividad humana. Este hecho justifica la metáfora del ?tren del progreso? para decir que el desarrollo social, se desliza sobre los rieles de la información y de su correspondiente tecnología. La información tecnológica asume actualmente dos modalidades, una es muy restringida y controlada, la otra en cambio es de circulación masiva dirigida a grandes masas de gente de todo el mundo. 

 

·         La información y tecnología restringidas.  

 

                             Lanzada al espacio en 1977, la sonda Voyager-1  ha llegado al extremo del Sistema solar. En el mes de diciembre del 2012, estaba explorando esa área limítrofe y lejana de nuestro sistema, que los expertos conocen como ?carretera magnética? y que está considerada la última parada antes del espacio interestelar.  Después la nave continuará su viaje solitario por el cosmos, hasta agotar sus fuentes de energía de plutonio en unos 15 años más, momento en que sus instrumentos y transmisores morirán.

         Las informaciones que manejaron los realizadores de esta costosa empresa espacial, estuvieron muy restringidas a los centros científicos especializados y abarcaron un escaso número de personas. Lo mismo dígase de otras sofisticadas fabricaciones tecnológicas, como sucede en el campo militar, o en la investigación de nuevo instrumental médico/sanitario y de remedios farmacológicos.  Allí la información es celosamente cuidada y resguardada, pues involucra también poder económico. Lo deseable sería que, al menos, esas investigaciones científicas no fuesen militarizadas, sin embargo se sabe que existe una muy sofisticada tecnología aplicada al armamento y a todo el aparato de componentes informáticos militares para la guerra, como también al espionaje donde se utilizan aparatos e instrumentos extraordinariamente desarrollados. [14]

         A los pueblos pobres les interesa sobre todo poder beneficiarse de los avances científicos en favor de la salud y de los que proporcionen bienestar social,  siempre que las naciones más avanzadas  estén dispuestas a otorgárselos, cosa que sólo aceptan según les convenga, incluso en situaciones tan indispensables como cuando se trata de enfermedades muy extendidas. En el año 2002 varios estados de África y de otros continentes,  consternados por la gran mortandad que producía el virus del sida, levantaron un pedido a la OMC (Organización Mundial del Comercio) para que aprobara un régimen de patentes que garantizara la protección de todas las innovaciones tecnológicas, incluyendo los medicamentos empleados para combatir el VIH-Sida. Brasil con un volumen de 180 millones de habitantes, tomó la iniciativa de producir un genérico del Kaletra, un medicamento antirretroviral del Sida, cuya patente norteamericana, encarecía enormemente el tratamiento de la enfermedad. La batalla legal fue dura y no fue fácil imponer razones humanitarias para que éstas prevalecieran por encima de los intereses económicos.  

Otras informaciones restringidas están relacionadas con el ámbito económico, comercial y financiero; éstas en realidad, tienen un carácter más bien de ?secreto? y casi nada de científico. En efecto se usan las informaciones con el objeto de intervenir en transacciones financieras entre grupos selectos o poderosas empresas que operan en cualquier parte del globo. La autopista mundial de la información permite la transferencia y apropiación ultra rápida de datos y conocimientos relativos a la economía y a los manejos bursátiles.

Si ahora prestamos atención al sector de las comunicaciones, notamos que la información científico-técnica restringida es aplicada de modo particular, a la fabricación   satelital de las comunicaciones. Su elaboración requiere sofisticadas informaciones científicas para innovar y  perfeccionar la capacidad de los sistemas de satélites, los procedimientos de simulación, el análisis y la gestión de información de micro y nanomateriales, módulos bioinformáticos y otros diseños de precisión de informática avanzada.  Cabe repetir que la investigación y la fabricación de sofisticados satélites y otras máquinas requieren de cuantiosos recursos que sólo pocas naciones poseen. [15]

 

·         La tecnología con destino masivo.

 

                             La mayor disponibilidad de aparatos tecnológicos y su expansión, derivan de la aplicación de la investigación especializada a la fabricación de productos comerciales para su difusión masiva, y allí se incluyen también las Tic?s comunicacionales.

La performancia tecnológica impulsada por los megagrupos nacionales y transnacionales de las comunicaciones tiene por objeto operar comercialmente en el mundo entero. [16]

Los Estados ? una vez que se han reservado el control de la indispensable información estratégica ? entregan el resto a la ?desregularización?, es decir, abandonan el control directo de la informaciones y comunicaciones públicas, para favorecer el crecimiento de las empresas privadas y la economía de libre mercado. El Estado liberal se limita a fijar un ordenamiento jurídico básico para el área y la actividad informativa. Sabe que las innovaciones tecnológicas y sus aplicaciones dependen estrechamente de las inversiones económicas, especialmente de las que provienen de los centros con poder financiero. La transnacionalización de las comunicaciones se ha convertido en el modo ordinario de operar. No extraña, entonces, que asistamos a frecuentes megafusiones y al surgimiento de megagrupos de comunicación, que afectan a millones de personas a través del mundo.

Mientras las naciones avanzadas son muy avaras para proporcionar a los países pobres la alta tecnología e información útil, demuestran gran generosidad en venderles la tecnología que facilita el consumo de sus productos. La industria de ?hardware? y ?software? está dirigida   a las empresas de comunicaciones que operan sea a nivel nacional como continental, y sin el oculto propósito de internacionalizar el mercado favoreciendo la concentración de los medios en pocas manos. Los ?holding de las comunicaciones? poseen capacidad para invertir, con altos costos iniciales, en la compra de los complejos tecnológicos y comerciales que demanda la industria mediática.[17] Toda ella volcada a incorporar a las masas a la fruición de las innovaciones tecnológicas, que hoy abarcan prácticamente todas las áreas de la vida diaria en conexión y asociación al tronco informático: comunicación con sofisticados celulares, ordenamiento y  almacenamiento  de información profesional, acceso a toda clase de música, de imágenes, televisión o cine, videojuegos, aplicaciones y recursos educativos para la enseñanza, E-books, instrumentos para el manejo de las prestaciones comerciales con line, redes sociales con millones de usuarios, innovaciones tecnológicas para la formación de profesionales, servicios administrativos del Estado, etc. [18]

Esta revolución de las Tic?s se ha hecho colectiva y sus efectos abren interrogantes, pues desbordan las previsiones iniciales. Se requiere un análisis de la dirección que han tomado y del sentido que han adquirido en el seno de la sociedad por la transformación cultural que están produciendo. [19]

 

 

       3.-  Variaciones de  las subjetividades.

          

             Si intentamos descifrar el significado de las Tic?s en el contexto global de nuestra sociedad, hemos de prestar atención a un doble fenómeno: al posicionamiento cultural de la subjetividad y  a los efectos psico-sociales de las nuevas tecnologías. 

 

·         La emergencia de la subjetividad.

 

                             Cuando hoy hablamos de ?subjetividad? no solemos entenderla de la misma manera en que era comprendida hace ya algunos siglos atrás. Antes, el concepto de ?subjetividad? indicaba al ?sujeto humano? en cuanto fuente de percepción y de acción en el mundo, esto es, se entendía al sujeto como ser humano en general o sujeto trascendental. El concepto tenía, entonces, un significado filosófico, para designar la conciencia de interioridad espiritual, frente a la realidad del mundo objetivo. Abarcaba, pues, el conjunto de condiciones que permiten ser sujeto cognoscente de la realidad objetiva. [20]         

                  La modernidad de occidente ha enfocado el tema de la subjetividad de otra manera, para darle un carácter histórico y vitalista. El rasgo distintivo de la modernidad consistió en volcarse  sobre el sujeto como centro y eje de la historia.  El giro hacia el individuo, a su sentir y pensar por sí mismo, es una clave para entender el surgimiento de la cultura moderna. Primero fue prevaleciendo el ?sentimiento íntimo de la propia vida? en referencia directa a la conciencia del cuerpo. Se acentuó el sentir y pensar ?corporizados?, y luego esa percepción del cuerpo, alargó su  acceso a la percepción del yo.[21]  Ese ?yo vital? actúa en interdependencia con el contexto espacio-temporal  donde transcurren sus experiencias.

La subjetividad indica ahora, el punto de vista del individuo para interpretar y valorar la realidad, sus experiencias, sus intereses y deseos, en contraposición de lo que es el no-yo, el mundo ?otro?, diferente del sujeto. El registro de la subjetividad, está hecho de ideas, percepciones y cargas emocionales personales, de modo que le adjudica a la acción y a la práctica una impronta ?subjetiva? basada en las experiencias vivenciales. En torno al sujeto  se nuclean los conocimientos, las tematizaciones y comunicaciones con la realidad, al igual que la carga emotiva que conlleva el actuar subjetivo sobre las cosas del mundo.

Es innegable que ?el despertar del sujeto? fue un proceso beneficioso para la humanidad, porque la afirmación básica de la subjetividad, implicó a nivel social, el reconocimiento de la persona como titular de derechos y obligaciones, con las consiguientes normas jurídicas que fueron regulando su ejercicio. Los individuos y ciudadanos de las sociedades modernas, aprendieron a hacer valer sus derechos ante las instancias judiciales, apenas las constituciones nacionales fueron incorporando tales derechos. A medida que la emergencia moderna del sujeto adquirió mayor humanización, las condiciones favorables han ido creando también el reconocimiento de una cierta ?subjetividad internacional?. [22] 

Otro rasgo positivo del despertar de la subjetividad se constató en el ámbito psicológico donde se desarrollaron grandes avances en el estudio de los factores que   inciden en la calidad de vida personal. Una nueva mirada centrada en las cualidades humanas de cada persona, contribuyen sin duda a su bienestar y satisfacción. Al darle importancia a la subjetividad y a los elementos relevantes que enriquecen a los hombres y mujeres en cada etapa de la vida, es más fácil disponerse a desarrollar los aspectos que contribuyen a la felicidad de los individuos.[23]  

Notemos, sin embargo, que a los hombres y mujeres no le es tan fácil y espontáneo construirse un camino ?personal? en el ejercicio de su subjetividad. Deben tomar en cuenta la presencia de otras personas con las cuales desarrollan su vida. La experiencia de ?sujetos de la historia? adviene en un devenir, en el entorno cambiante y en continuos contactos con otros, porque las personas no viven como seres totalmente independientes y aislados, sino que están insertas en grupos, en colectividades, en lo que llamamos ?sociedad?. Ésta, en tanto ?comunidad intersubjetiva? adquiere un rol legitimador de muchas prácticas objetivas, donde se van definiendo los procesos sociales.  En tales contextos, la subjetividad se manifiesta con ?actitudes institucionalizadas?, es decir, con determinaciones simbólicas y con la impronta de las costumbres, normas, modos de actuar y pensar, que constituyen expresiones de ?cultura acumulada?. De las estructuras e instituciones sociales recibimos, en cierto modo, formas de ser subjetivas. Lo individual no desaparece, pero esa subjetividad está fuertemente marcada por las instituciones y situaciones vividas en grupos sociales de diversas pertenencias.

La sociedad estructurada alrededor de una economía de consumo globalizada, presume efectivamente el fuerte arraigo de la subjetividad de tono individualista. Sobre ella se gestan también las ?subjetividades gregarias? visibles en un gran número de individuos que siguen normas o comportamientos cuya opción personal es prácticamente nula y que dependen de costumbre o modas que van y vienen, como sucede hoy con el uso generalizado del tatuaje, o de una novedosa prenda de vestir, de cierto tipo de música, y tantas otros artículos comercializados y destinados al consumo inducido. Esta ?civilización del deseo? remplaza las expectativas del futuro, al dar lugar a una pasión de masas para satisfacer las aspiraciones y gustos del presente. [24]   

Actualmente en torno a la ?subjetividad? se han producido dos fenómenos, y ambos, aunque de modo distinto, inciden en la vida de nuestra cultura.

En primer lugar, en el campo de la investigación, la subjetividad fue incorporada como objeto de estudio en las ciencias sociales como la psicología y la sociología. La ?dimensión subjetiva de la realidad? es algo que merece ser estudiado por las amplias repercusiones que tiene en varios aspectos de la vida personal y comunitaria: los proyectos vocacionales, la higiene social, las nuevas composiciones familiares, la mercadotecnia, la prevención de delitos, la educación, la política, etc. [25]

En segundo lugar, se ha configurado un ?relativismo subjetivista? o individualista que afecta las visiones de vida y los valores, haciéndolos depender exclusivamente del sujeto. La validez de muchos juicios que se emiten sobre la realidad, son relativizados al pasarse a través del filtro subjetivo, y por tanto, hacen más ardua la tarea de lograr acuerdos y consensos. Esto repercute en la educación familiar y ciudadana, en la convivencia democrática, en la política, en la economía, en la religión, en los estilos personales de vida, cada vez que tiende a  prevalecer la opinión individual por encima de los argumentos y valores. Este tipo de ?subjetivismos? puede ser fácilmente fuente de conflictos.[26]

 

·         Lenguajes y tecnologías.

 

                  Importante y para nada marginal, es el deseo que tiene toda persona de comunicarse, de manera que podemos concebir los medios de comunicación como  instrumentos con función comunicativa, cuyas raíces están en cada ser humano.

La subjetividad se conjuga con las formas de utilizar el lenguaje, y las diversas tecnologías de la comunicación reflejan ese escenario, sea que se trate de tecnologías tradicionales o nuevas. En ellas los sujetos crean formas de lenguaje con cruces, imbricaciones e hibridaciones de códigos, para exhibir ideas, imaginarios y versiones del mundo según sus modos originales y a menudo, muy subjetivos.

             Es un dato adquirido que los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, remodelan la forma de elaboración simbólica en el horizonte humano. La imaginación aplicada a crear lenguajes para expresar los sentidos del mundo, adquiere una nueva ostentación al estar marcada por las virtuosidades  técnicas. El símbolo tiene la facultad de decir lo que está oculto a través de expresiones que lleven a aprehender lo invisible de la realidad. Gracias a las Ntic?s se modificó profundamente los modos de creación simbólica,

al menos en lo tocante a sus formas expresivas; un fenómeno que se revela presente en niveles de prácticas muy diferentes. [27]

            Metodológicamente, las aplicaciones de cualquier lenguaje requieren saber discernir los planos y los ámbitos de uso en la realidad, pues ésta no es posible abordarla de golpe en su totalidad. Los problemas y las cuestiones ? en cierto modo - hay que simplificarlos y recortarlos para analizarlos. El proceder  eurístico sugiere ese camino.   

Nosotros observamos que el uso del lenguaje de las Ntic?s se mueve en un ámbito expresivo fragmentado donde ?el decir? sigue el modo de operar compuesto por trozos lingüísticos, musicales y visuales, cuya unidad resultante, es un producto discursivo semejante a un mosaico y hecho, sobre todo al servicio del disfrute subjetivo.

Pero en el campo científico, en el socio-político y en otros aspectos de la realidad, son imperiosas otras formas de discurso, donde el uso del lenguaje reproduzca la validez argumentativa más sólida. El lenguaje argumentativo se basa en una exposición de razones con elementos aptos para defender una tesis o sostener la idea que se quiere probar. Este procedimiento sigue las reglas de la lógica, utiliza la inferencia, la racionalidad de la motivación de una tesis. Si se trata de un tema discutible no debe excluirse el debate y la negociación. En cualquier caso, las ideas o una toma de decisión deben ser justificadas con argumentos racionales. Por tanto, el lenguaje simbólico disperso de las Tic?s y su tonalidad altamente afectiva, no parece propicio para tratar problemas que requieren una estricta racionalidad argumentativa o el análisis de temas con contenidos más objetivos. [28]

Sin embargo no se puede negar el rol motivador de los mensajes de las Tic?s, como lo han demostrado los acontecimientos transformadores de la ?Primavera árabe? en el 2011-12, y otros, como los acaecidos en Argentina en las movilizaciones masivas de 2012 y 13. Donde no llega la razón, las Tic?s hacen sentir su voz en los momentos de confusión e incertidumbre y le inyectan trasparencia y autenticidad a las crisis sociales.

  

 

  4.- La deconstrucción  operada por las Ntic?s

 

            Es impresionante la cantidad de estudios realizados en el último decenio sobre el fenómeno de las Ntic?s.[29] Acá nos interesan sobre todo las investigaciones que apuntan a mostrar su significado, resonancia y efectos en las personas y en la sociedad.

Metodológicamente sugiero que las observaciones que siguen, sean tomadas como ?miradas sobre un proceso en curso?, esto es, como anotaciones acerca de algo que se desarrolla dinámicamente y que reconfigura las relaciones del conjunto triangular formado por Ntic?s ? individuos ? sociedad?, debido al desplazamiento o aparición de nuevos fenómenos que mueven constantemente el interior de ese tablero.

 

·         La tradición hacia el futuro.

 

                Una mirada de conjunto sobre la acción de las Ntic?s  en la gente de hoy, nos muestra un panorama distinto de la sociedad centrada en los tradicionales medios de comunicación social que hemos nombrado antes. Se está produciendo un desplazamiento hacia la periferia y hay una deconstrucción del eje alrededor del cual giraban las comunicaciones. Los ?grandes medios? seguirán ofreciendo sus servicios, pero el desarrollo y la expansión de las Ntic?s está afectando todo el entramado cultural conocido. Baste pensar en los cambios producidos con las innovaciones de la telefonía celular.[30]

Estamos en pleno boom de ?celulares inteligentes?; los «Air View» nos dejan previsualizar contenidos (fotos, correos, entradas en la agenda...) con sólo aproximar un dedo al elemento deseado y sin llegar siquiera a tocar la pantalla. Llamativa resulta también la función «Samsung Smart Pause», que permite controlar ciertas funciones del terminal con sólo mirar a la pantalla. Por ejemplo, si estamos viendo un vídeo y levantamos la vista del terminal, éste de detendrá instantáneamente y no volverá a arrancar hasta que volvamos a posar los ojos sobre la pantalla.  

Por su parte, los relojes también se volvieron ?inteligentes?. Los hay con características técnicas semejantes a minicomputadoras, que pueden monitorear las prácticas deportivas y medir el ritmo cardíaco. O bien, avisan con una vibración cuando llega un SMS o si hay una novedad en el Facebook. Al tener incorporado el teléfono y una minipantalla, permiten recibir llamadas telefónicas con imagen de quien habla, o se puede simplemente marcar oralmente un número para conectarse.

Es sobre todo el sector musical el que copa la parte más importante de la tecnología de uso personal. En 2012 a nivel mundial la música y canciones reportaron una venta de 16.500 millones de dólares. El nuevo servicio ?Deezer? una plataforma legal para acceder a una buena calidad de sonido en Internet, tiene 26 millones de usuarios en 182 países, y son casi todos jóvenes los que la adoptan. [31]  

Como las novedades tecnológicas se multiplican de continuo, resulta imposible mantenerse al día sobre cada nueva aparición. Los ejemplos que aquí hemos reportado, tienen una validez relativa, hablan del ahora, pues dentro de poco resultarán viejos.  

Detengámonos e interroguémonos: ¿qué clase de cultura comunicacional se está definiendo? La pregunta no tiene sólo un interés académico, sino que además involucra  proyecciones vitales a diferentes niveles de la sociedad.   

  A continuación, entonces, vamos a exponer de modo sintético, una serie de rasgos psicosociales que caracterizan el modo de ser y el estilo de vida de los ciudadanos bajo el prisma de las Ntic?s. Es una semblanza cultural de nuestro tiempo.

 

  • Subjetividades mimada.

 

            La orientación clásica de la sociología (primera mitad del siglo XX), fue concebir a los individuos dentro de las estructuras sociales y con relaciones establecidas según las normas, reglas o moral dictadas desde el Estado. La fuerte eclosión de la ?subjetividad? a partir del siglo XX, confinó muchos elementos del armado social antes vigente. Emergió la subjetividad, y luego la tecno-ciencia (y con ella la aparición de las Ntic?s)  proporcionó el lenguaje perturbador que agudizó las rupturas entre ciudadanos-sujetos y las estructuras sociales. Hoy hay protestas para todos y todas.   

La corriente de pensamiento ubicada en el contexto del lenguaje mediático-tecnológico,  valora las experiencias subjetivas surgidas de las Ntic?s, porque ellas ofrecen interacciones intensivas y extensivas con un entorno global: naturaleza, cosmos, clima, amigos, amigas, personas extrañas, sonidos, imágenes, eventos?.[32] Ahora el sujeto se afirma como eje comunicativo, pero no exclusivo. Con las Ntic?s y las interfaces, la persona puede verse inmersa en la comunicación total e interactuando con el mundo desde todos los ángulos y miradas.  La gente busca la felicidad en nuevos ambientes virtuales. [33]

 De veras, se verifica esa estrofa de una vieja canción de Palito Ortega que dice: ?Si no te gusta ver feliz a los demás, tírate al río.?   

 

  • Comunicación ?horizontal?.

 

            Lo que llama fuertemente la atención de las Ntic?s, es que su formato tecnológico ha desmembrado la estructura verticalista y exclusivista de los grandes medios, su capitalización de formas y contenidos. Las Ntic?s  permitieron avanzar por el camino de la democratización de la comunicación, hecha horizontalmente y abriendo las puertas a la participación de grandes masas de ciudadanos. Este efecto expansivo produce la circulación entrelazada de informaciones y mensajes provenientes de toda clase de individuos y de cualquier rincón del mundo. Se trata de una comunicación hecha de intersubjetividades. Una repercusión de este fenómeno se sintió de inmediato en el periodismo. Está en curso una verdadera revolución en el modo de hacer de buscar y hacer noticias y de gestar información; es suficiente constatar el terremoto provocado por la masiva cantidad de informaciones  confidenciales sobre gobiernos e instituciones mundiales, dadas a conocer por WikiLeaks que asentaron un golpe a la credibilidad de los medios de comunicación. [34]

 

 

  • ?Prosumidores?.

 

            Como fruto de la situación anterior, es decir, debido a que los mismos sujetos envían y reciben mensajes, se produce una modificación en el esquema tradicional de la información. La elaboración cibernética de Shannon y Weaver, sigue siendo vigente para

explicar la información entre máquinas como fue concebida en su momento, y aún sigue utilizándose en fenómenos análogos.  Pero es una teoría inadecuada para explicar lo que sucede en los intercambios vividos en las Ntic?s, donde la comunicación se produce en el espacio atópico e indefinido de lo virtual; eso crea un ambiente donde es imposible separar emisor/receptor, sujeto/objeto, ya que todo acontece simultáneamente en direcciones recíprocas. Por tal motivo se prefiere hablar de la  figura del ?prosumidor?, la persona que es al mismo tiempo productor y consumidor de información, y que ?desafía la omnipotente figura del enunciador  masivo del siglo XX?. [35] Pero hay más. En muchas experiencias virtuales se superan los clásicos ambientes donde se distingue el ?público? del espectáculo?, porque la ?vivencia ciborg? establece una relación entre el ser humano y la técnica de tal naturaleza, que se crean flujos comunicativos, con continuos intercambios y presencias de múltiples agentes a la vez. [36]

 

  • Disociación de la categoría espacio-tiempo.

 

            La emergencia de las Tic?s ha propiciado la disociación ?espacio-tiempo?. El tiempo es redefinido ahora, como ?tiempo continuo, instantáneo y vertiginoso?. Es una aceleración que se caracteriza por convertir el tiempo en un perenne presente comunicacional a través de la sociabilidad virtual. Se instala, así, el ?tiempo de simultaneidad? investido por un sistema que accede al tiempo de todos. El tiempo es únicamente el presente, el ahora.  

Por otra parte, el espacio sufre el proceso de transformación que los sociólogos han denominado ?desterritorrialización y reterritorrialización? simbólicas. [37] Las Ntic?s fundan comunidades que no ocupan espacios físicos, sino que están unidas mediante la comunicación. La virtualidad crea  ?espacios de flujo como una nueva lógica espacial distinta de la de los espacios de los lugares?. [38] El cambio de territorio es desvinculación de un lugar para ocupar otro. Esa extrañeza es sustituida por los vínculos virtuales creadores de cultura compartida mediante una nueva simbología, la que surge de las redes. Es comprensibles que las relaciones que establecen las Ntic?s hacen entrar en crisis las demás relaciones tradicionales con su espacio, tiempo, lugares, los demáss, las cosas, porque al vivir comunicados en ambientes virtuales, las dinámicas sociales con sus respectivas relaciones, reciben otras significaciones, son ?resignificadas? y entendidas diversamente.

Las redes sociales modifican, entonces, las fronteras tradicionales. Los continentes y países ya no tienen límites establecidas, una vez que todo navegar virtual nos saca de nuestra geografía particular para colocarnos ?arriba? donde la visión del mundo y su entorno pierden la configuración precisa y son vistos globalmente. Entonces tomamos contacto con cualquier punto de la tierra, con gente en las ?nubes?, donde hay de todo, y antes de saber exactamente dónde están y sin conocer la forma de su territorio.

 

  • La identidad hecha de  música e imagen.

 

            Las Ntic?s sustentan la formación y/o estructuración de la identidad personal, en base al protagonismo de la música y de la imagen en red. La reiterada exposición audiovisual de los participantes en los intercambios virtuales, va plasmando o modificando la formación de la idea de la propia identidad  y la de los demás. Esa identidad se asimila ahora con la fuerza de la música ? experimentada especialmente por los jóvenes - como espacio de autonomía. El ritmo musical y la letra de las canciones expresan los inconformismos individuales, pero también son experiencias socializadas y colectivas, donde los sujetos hallan una identificación personal compartida. Alguien llamó a la música el primer ?territorio liberado? de los jóvenes, donde cada uno se reconoce con su melodía.

            Otro vínculo de identidad lo establece la imagen icónica lanzada al ciberespacio. La persona que muestra su imagen en red, piensa que los demás la captan como ?conjunto identitario?. Se acepta como normal que prevalezca ese tipo de identidad, puesto que el territorio virtual  se concibe como una enorme socialización  de figuras e imágenes causantes de comunicación interpersonal. La tecnología, en definitiva, se convierte en  una forjadora de identidades artísticas y estéticas, basadas en la plataforma digital. Allí está Facebook para confirmarlo. Nos pasamos el tiempo mirando espejos. [39]

La identidad personal es un factor definitorio del sujeto, y por tanto el que marca la frontera que nos distingue de los demás. Esta constatación, nos lleva a concebir que el desarrollo del individuo ? pensemos en la educación de los niños y jóvenes - no debiera depender de ingredientes o manipulaciones uniformadoras, exclusivamente tecnológicas sino poseer también otros recursos como fuentes de ?verdad personal?, que no sean  únicamente música e imagen.[40] El tipo de lazos que mediante las Ntic?s, se tejen en las relaciones amorosas y familiares, construyen identidades ?sui generis?, deudoras también de la falta de comunicación interpersonal directa como lugar de encuentro. Con razón se ha planteado la pregunta: ?¿Dónde se encuentran los que buscan el amor?? [41]

 

  • El imaginario tecnológico.

 

            Recurrimos al concepto de ?imaginario? ampliamente analizado para comprender numerosos fenómenos sociales.[42] El imaginario es una entidad indeterminada y por tanto  una fuente de cambios continuos. La sociedad crea imaginarios sociales a través de sus instituciones, las cuales construyen creencias e imágenes colectivas para darle significaciones a sus particularidades históricas. Notemos que los imaginarios sociales son de naturaleza exclusivamente ?connotativa?, por tanto, proyectivos de toda clase de sentires,  de ideas o de preconceptos. 

Las Ntic?s son un generador de ?imaginario tecnológico? englobado en el conjunto del imaginario social y que contribuye a crear una visión del mundo, desde la vertiente de las imágenes e ideas que vinculan los individuos con la tecnología. El ?imaginario tecnológico? le imprime una orientación al quehacer del hombre y mujer actuales, porque  la incorporación de las Ntic?s a la vida diaria, genera espacios de ?poder tecno-simbólico?, basado en la capacidad  proyectiva manipuladora sobre la realidad. La vinculación entre tecnología y poder, crea ?un imaginario?, una matriz de sentido, compuesto por nuevos esquemas organizadores construidos desde la tecnología como posibilidad de operar sobre un entorno   ?desmaterializada?, como es justamente la realidad virtual. A nivel práctico el poder simbólico del imaginario tecnológico se ve reflejado en la naturaleza fractal de muchas experiencias virtuales, como la de los video-juegos, donde los espacios y la simulación de objetos, se produce en relación organizada con realidades diferentes. Eso representa un modo de estar en el mundo según las categorías cognitivas y perceptivas virtuales, próximas al paradigma holográfico de la física cuántica y en puntos de la realidad ? si bien resignificados ? que no están tan distanciados de los contextos de vida tal cual.[43] 

 

  • Democracia virtual.

 

            En la medida en que la tecnología nos habitúa a ver  la realidad ?desmaterializada? y, por  tanto, como un proceso virtual huidizo y cambiante, se impone la tendencia de percibirla fragmentada, sin aquella unidad sólida de una totalidad social reconocida. La política y la democracia pierden, entonces, consistencia, son débiles sus fundamentos de información y de pensamiento. En la comunidad ciudadana, la democracia depende más de las opiniones emitidas en red, que de los principios filosóficos o jurídicos.[44] Esta ?ciberdemocracia? o ?democracia digital? como se le llama ya, apunta a un tipo de gestión de la cosa pública, basado en una participación continua de los ciudadanos, y a deliberaciones tomadas aludiendo a las mayorías  por ?consensos digitales?. En la escena política cobra forma la ?democracia de la inmediatez?. Dice un experto: ?La ecuación de mayor conexión igual a mayor participación y a más democracia puede hacerse cierta en cuanto un porcentaje significativo (superior al actual) de la población se habitúe a utilizar estos medios para expresar su voz, relacionarse con comunidades afines a su ideología y pensamiento, y participar en las deliberaciones públicas.? [45] Los datos que circulan, por ahora revelan que es una minoría la que participa en la vida política a través de las redes, pero es claro que ellas devienen un elemento cada vez más determinante para el desarrollo de la participación ciudadana en el campo político. Este proceso supone que ?el pueblo? o ?los ciudadanos? son un agente colectivo de voluntades individuales que deliberan entre sí, condicionándose mutuamente, y por tanto también pueden orientar el espacio político. 

  

  • Cerebro y tecnología digital.

 

            Podemos aceptar como coherente la afirmación según la cual las Ntic?s acentúan el fenómeno ya observado en los medios de comunicación en general, o sea, de que esas tecnologías, al inscribirse en el proceso mismo del pensamiento, desarrollan nuevos modos de usar la inteligencia y la imaginación aplicada a tareas creativas. Esta nueva configuración cerebral y mental, significa que se da una relación profunda entre las distintas tecnologías digitales y las subjetividades.[46] Los individuos constantemente sometidos al flujo de las Ntic?s, adoptan formas de pensar, de sentir y comportarse al estilo reticular de Internet. Esta forma de organizar la mente como mundo conectado, conduce a superar esa visión que se tiene de una situación comunicativa, excesivamente subjetivista de gente aislada y encerrada en sus ideas y emociones. El mundo conectado nos puede hacer más conversacionales y atentos al otro.

En este contexto, está en gestación un ?ecosistema mediático? que afecta la percepción de la realidad y la forma de reaccionar ante ella, abriendo el sujeto a un modo de comprensión y entendimiento de las cosas, según el estilo de disperso y polisémico mediático. Con mirada más abarcadora, hoy la tendencia es propiciar la ?convergencia cultural?, donde la realización de las prácticas culturales estaría fundada en una activa interrelación de todos los medios, desde los  tradicionales hasta las novedosas tecnologías que aparecen día a día.[47] 

 

 

            5.- Las Ntic?s y los desafíos éticos.

           

                               El mundo cotidiano es el mundo vivido donde construimos nuestra  identidad y donde transcurre también la existencia de la gente, en el marco ordinario de las instituciones sociales. La viabilidad de la vida en común en los contextos de ?la ciudad? (?polis?), se sustenta en la ?ética?, cuyo horizonte fundamental surge de las reflexiones filosóficas, jurídicas, religiosas, elaboradas a lo largo del tiempo.

La realidad de la comunicación y de los medios en general, no escapa a esta situación, por eso el ?eje ético? resulta esencial para otorgarle sentido, seguridad simbólica y coherencia al ejercicio y a las actividades comunicativas. La experiencia diaria de los grandes medios y de las Ntic?s, reclaman esa vertiente.

A continuación formularemos algunas reflexiones acerca de este tema, que nos  servirán para calibrar con ojos críticos la validez o la solidez del ?oficio mediático?.

 

·         Visión de conjunto sobre el sistema.

 

 Nuestro punto de partida es considerar las Ntic?s como un ?sistema social? al lado de otros tantos sistemas que existen en la sociedad, cada uno de los cuales tiene una cierta autonomía. Al término ?sistema? le damos el significado elaborado por Nikas Luhmann, esto es, como ?sistema funcional? que cumple un rol. En el caso de las NTic?s, ellas son funcionales a la forma comunicativa virtual, y cuando ésta se realiza entonces el sistema se regula a sí mismo y cierra su operación.[48] La visión de Luhmann es conceptualmente útil en el caso de las Ntic?s, porque valoriza su composición virtual, y así  evidencia su naturaleza sistémica. Sin embargo, este sociólogo deja en sordina la dimensión ética de todo el fenómeno mediático, no por considerarla inútil, sino porque en su teoría, los individuos (hombres y mujeres) no forman parte de la sociedad, son sólo su ?entorno´. No vamos a adentrarnos a explicar su pensamiento, pero nos interesaba asumir su idea de ?sistema?, pues ayuda a entender a las Ntic?s como ?un conjunto autopoiético? y no como un abigarrado rejunte de elementos dispersos. Aclarado esto, proseguimos con nuestro tema. 

Al igual que otros sistemas, las Ntic?s no sólo cumplen un rol, sino que además, en cuanto ?hecho social?, participan junto con todas las demás organizaciones sociales, a darle consistencia y fisonomía a la sociedad. En ella, las Ntic?s integran un vasto cuerpo mediático al servicio de la comunicación. De esto deriva la obligación de pensarlas, en primer lugar, dentro de la totalidad del fenómeno mediático, antes de pasar a considerar otros aspectos particulares o sectoriales.  Esto es válido igualmente en relación con las valoraciones éticas.

Importa afirmar que la entera esfera de las comunicaciones ? al igual que los demás estamentos de la sociedad - debe remitirse a un fundamento racional que señale la orientación ético-jurídica de su actividad.  No se trata solamente de que los medios de comunicación o el sistema de las Ntic?s, posean ?reglas deontológicas?, sino que primero  tengan una base de ?principios? que guían su funcionamiento. Esos ?principios? han de expresar una serie de ?valores? que se conecten coherentemente con aquellos que inspiran el accionar de los demás actores sociales, y que la sociedad consagra para darle un ordenamiento ético a su desarrollo y funcionamiento. 

El eminente jurista Ronald Dworkin, (1931-2013), en toda su vasta obra, desarrolla una tesis central, cuyo núcleo es la estrecha conexión que debe haber entre el ordenamiento social y la ética política. Habla de la necesidad de una ?epistemología de coherencia?, por la cual todas las entidades sociales, debieran integrarse en una visión de principios morales extensibles a sus prácticas, de manera que sostengan la tensión dinámica entre el ?ser de los hechos? y el ?deber ser del ideal ético?. [49]

Si ahora nos detenemos en las NTIC?s percibimos que la ética debe adecuarse a su peculiar naturaleza. En efecto percibimos que la forma de comunicar de las NTIC?s se distingue tanto de los medios tradicionales de comunicación, como de la comunicación directa cara a cara. Respecto a los medios tradicionales, las NTIC?s rompen el verticalismo, la unidireccionalidad, y en cierto modo, la pasividad en que se mantiene al sujeto que, precisamente, se le denomina ?receptor?.  Pero además, se distancian de la comunicación directa cara a cara, porque las NTIC?s instalan sólo una presencia virtual y allí el sujeto físico no está presente; se postula una comunicación a distancia, donde los demás son parte del entorno virtual. La consecuencia ética de esta situación, es que el fenómeno comunicativo virtual, precisa de delineamientos jurídicos y morales adecuados al entero sistema de las comunicaciones y de la sociedad. Un marxista contemporáneo observa: ?El problema ya no es una revolución marxista, sino una revolución ética que afecte a derecha e izquierda?. [50]

 

 

 

·         Las subjetividad y sus opciones.

 

Los rasgos comunicativos de las Ntic?s como también el tema ético, no están referido directamente a la tecnología en sí misma, sino a la subjetividad humana que los utiliza en el ámbito de la cultura de nuestro tiempo.    

En el campo individual como también en la vida cultural en general, constatamos una desorientación ética muy profunda y con rasgos nihilistas en muchas conciencias. Esto se ve reflejado en la retórica que se manejan en las Ntic?s, cuyo contenido de comprensión del ser humano y del mundo, tienen un claro sabor a discursos mediáticos a menudo humanamente deteriorados, elaborados en connivencia con la mentalidad trivial que se niega a reconocer la naturaleza profunda de los conflictos y la presencia del bien y del mal, tanto en la vida personal,  como en la social y, es obvio, en la comunicacional.

Parece ser que las Ntic?s se amoldan fácilmente a la individualidad personal  pensada en términos de seguridad tecnológica; se anhelan esos instrumentos para combatir también la angustia. Así se explicaría igualmente el ?solipsismo? como fenómeno muy ligado al consumo compulsivo de Ntic?s. Éticamente uno va deslizándose hacia los comportamientos egoístas que, aparentemente, son gratificantes para el individuo, pero de proyecciones sociales nefastas, porque erradican la ?compasión? e instalan un clima cultural cerrado o dañino. Cuando Hannah Arendt denunció con vehemencia lo que ella llamó ?el colapso moral de la nación alemana?, percibió que todo el ambiente socio-cultural de esa época, inducía a aceptar sin crítica los campos de exterminio racial.[51] Arendt enseñó que es imperioso enfrentarse al desafío del bien y del mal para elevar la calidad humana del mundo, pues se trata de algo ineludible para la libertad subjetiva y para que los pueblos decidan vivir como una nación libre y justa.

El juicio crítico sobre la propia existencia es siempre también un juicio ético, porque la categoría del bien y del mal es un valor ubicado más allá del entendimiento y de la conciencia. Cuando una persona actúa, no se desvincula de la valoración moral de sus actos,  ya que directa o implícitamente, desde su interior surgen argumentaciones para justificar su proceder, es decir, desarrolla una postura ética.

Hay un consenso muy amplio para afirmar que la modernidad no sólo transformó el campo económico y social-político, sino también los criterios ético-morales del mundo occidental. No se puede negar que la cultura moderna trajo beneficios al individuo, liberándolo de ciertos lazos morales estrechos de épocas pasadas, replanteando y criticando su validez desde otra  comprensión de los valores éticos, relacionándolos con aquellos contextos personales,  psicológicos y culturales que juzgamos más auténticos.

            El ejercicio personal de la libertad está hoy asegurado por  los Derechos Humanos, de ahí el interés y el esfuerzo por mantenerlos  como referentes valorativos de fondo. [52] Lo que cuenta en este tipo de juego ?libertario? es reconocerse participantes responsables del mismo, también en la práctica mediática. Las reglas de la verdad y de la confianza, resultan esenciales en la comunicación, le dan calidad y fiabilidad. Si mediante las Tic?s se ensanchan tan inmensamente las intercomunicaciones personales, es preciso no vulnerar su sentido. La confianza es la base de  la convivencia. Este ideal ético es válido ? o quizás más ? en los momentos de precariedad o debilidad de los lazos comunicativos. Entonces hay que apostar a la esperanza, valor sobre el cual es posible el reencuentro y el diálogo. Una comunicación ética se cultiva y florece siempre en la tierra de la esperanza.

Una joven filósofa y activista política, escribió páginas admirables sobre la esperanza, y su lectura se aconseja a los jóvenes antes de incursionar en el campo político. ¿Y por qué no también, ante de decidirse a trabajar en los medios de comunicación social?  ?La esperanza es el conocimiento de que el mal que llevo en mí, es finito, y que la mínima orientación del alma hacia el bien, aunque dure un instante, lo hace disminuir un poco. En el ámbito espiritual cualquier bien, produce infaliblemente otro poco de bien.? [53]

 

·         Algunos pilares.

 

      Para evitar la dislocación entre comunicación mediática de las Ntic?s y persona, bueno es recordar cuáles son los pilares básicos que sostienen su enlace ético. Algunos puntos reclaman nuestra atención. 

            == Responsabilidad.

                 A diferencia de los medios masivos tradicionales, las Ntic?s funcionan según la dinámica de ?prosumidores?, esto es, de sujetos con mutuos compromisos comunicativos y que mantienen una interdependencia personalizada.

            Hay consenso en señalar que el criterio ético fundamental, es el mismo  que atañe a todos los actores mediáticos en general, y que consiste en asumir una actitud de ?responsabilidad?. Ésta es inescindible también de la práctica comunicativa virtual de las Ntic?s. La responsabilidad es un elemento integral del pacto que permite a los ciudadanos poder vivir según los fines que construyen una sociedad. Aunque los seres humanos estén diseminados por el mundo, pero comunicados,  si bien virtualmente, tienen derecho de ser reconocidos como personas, y por tanto ser aceptados como tales, aunque todo se realice a través de contactos y presencias ?virtuales?. En consecuencia, la relación con el mundo de las NTIC?s reclama ?una responsabilidad ética? por cuanto el ?quehacer mediático? (escuchar música o la voz de otros, recibir informaciones acerca de la sociedad, ver rostros de personas o imágenes del mundo, crear y enviar mensajes, etc), no es una actividad neutral. Es un proceso en el que se reconoce ?el obrar humano? hecho con responsabilidad por parte de todos los que están involucrados en él, es algo donde se juega la libertad de las ?subjetividades?. Siempre la responsabilidad supone, de alguna manera, la presencia del otro, aunque sea lejana y virtual. Cualquier tipo de comunicación, nos relaciona con personas y da cuenta de las cosas que decimos, vemos o compartimos. Ser responsables significa ?dar cuenta?. Digamos que los participantes mediáticos ?tienen que  ser responsables de sus responsabilidades.? [54]

Aún reconociendo la complejidad de la realidad virtual (o justamente por eso), señalan dos estudiosos del tema: ?Las cuestiones éticas de la tecnología, se discuten cada vez más en términos de responsabilidad. La relación de alteridad o relación cara a cara, en tanto que relación ética, constituye el yo en sujeto moral, ya que nadie puede asumir la responsabilidad ante el otro. (?) El desafío va a estar dado por integrar cierta responsabilidad personal significativa en los entornos virtuales, más aún si ellos se refieren a espacios de educación.? [55]

            == Lo verdadero y lo justo.

                  De modo decisivo las Ntic?s debieran estar involucradas en transmitir ?cosas verdaderas?. Justamente porque la comunicación mediatizada entabla relaciones a distancia, el modo más adecuado para ?instaurar la confianza?, es vincularla con la verdad. Es imposible merecer confianza si no se hace visible la verdad en los lenguajes de los formatos y sus contenidos, cada uno según sus características. Se puede decir la verdad también con la ficción, con el juego, pero de modo preponderante la verdad debe manifestarse en el relato de las noticias, aún en la pluralidad de visiones. Se ha dicho que con las Ntic?s, en cierto modo, todos nos hemos convertido en periodistas. La manera de relatar una ?noticia? requiere distinguir los ?hechos? de las ?opiniones?; primero hay que  decir los que pasó (los llamados ?datos duros?), y sólo después expresar la opinión sobre los hechos, así se trasluce mejor la verdad.

El ámbito mediático de las Ntic?s proyecta contenidos masivos (Internet), como también los contenidos provenientes de los ?prosumidores? privados e individuales. El impacto puede ser diferente, pero el derecho a la verdad les corresponde a todos y también a todos el deber de seguir las reglas de la verdad, las cuales están íntimamente conectadas con las reglas de justicia. La calidad de la comunicación deriva de su potencial de ?transmitir cosas verdaderas y justas?. Puesto que con las Ntic?s se ha multiplicado la transmisión de informaciones, la estructura básica de dar a conocer la verdad debiera guiar a quienes las utilizan. Se conocen innumerables testimonios de ?verdades? contadas a través de las Ntic?s, que han servido para traer justicia a gente maltratada u oprimida. Esta posibilidad de ser escuchados, significa que la verdad produce justicia efectiva. No faltan, por supuesto, las divagaciones emotivas.[56]

En la ?audiencia intercomunicada? de las Ntic?s, se constatan niveles desiguales de responsabilidades que no todas se definen por las mismas reglas de verdad y justicia. De cualquier modo, no resulta demasiado distante de la comprensión común, la idea de que es necesario dejarse guiar por el sentido práctico de decir la verdad y no causar injusticia a través de las Ntic?s. No son complicados los procedimientos para proveer de veracidad nuestras incursiones por las Ntic?s. Lo que sí es necesario mantener buenas disposiciones de ánimo para llevarlas a cabo. Hacia el final de su obra dedicada al tema ético en los medios de comunicación, el citado Roger Silverstone concluye: ?Sin duda, ningún tipo de comunicación es posible sin un compromiso con la veracidad. La comunicación mediatizada no es una excepción.? [57]       

 

 

 

 

 

·         Dos perspectivas sobre el poder mediático.

 

            El cuestionamiento dirigido al poder mediático como forma de dominación, es bien conocido desde los tiempos de la Escuela de Frankfurt. Los abusos e irresponsabilidades de los grandes medios hasta el presente, son consideradas transgresiones éticas contra la buena fe y las expectativas de las audiencias.

Por su parte las Ntic?s, no desarrollan un poder mediático al estilo convencional de los grandes medios. No son una institución organizada, con una cadena estructurada en torno a una programación continua previamente elaborada, sino que funcionan en forma individual y fragmentada, con apertura en todas las direcciones y con interrupciones continuas, a gusto de los ?prosumidores?. Su poder es blando, se expande en forma reticular por conexiones virtuales, pero que a veces se levantan como un tsumani y su fuerza llega a desbordar las expectativas sociales.  

 Las Ntic?s no son ajenas a lo que se dice y se muestra en los demás medios, se mueven al compás de los contextos en los que están insertos los ciudadanos comunes. La gente capta y recibe las influencias de las ideas y de las prácticas éticas débiles en boga o de pronunciado relativismo subjetivista, por eso a menudo en las Ntic?s aparece una retórica complaciente con las banalidades éticas que recorren por el ambiente cultural del momento.

En síntesis, el ?poder mediático? se hace presente en las dos esferas mencionadas, pero de modo distinto: en los grandes medios masivos tradicionales, el poder suele tener conexiones  con las estructuras políticas, financieras y económicas, mientras que las Ntic?s,

si bien tienen el soporte de las grandes empresas o corporaciones que ofrecen servicios tecnológicos, gran parte de sus contenidos están entregados en manos individuales y personales de los usuarios y participantes, convertidos en portavoces de  sentimientos y aspiraciones de multitudes y diversificadas.    

Estas dos formas y lenguajes mediáticos, operan éticamente en forma simétrica, ya que en ambos, se revelan los mismos contenidos discursivos. Se diferencian por el modo tecnológico de operar y por la disposición de organizar sus componentes. Los grandes medios masivos ofrecen informaciones, reportajes, relatos de ficción, publicidad, entretenimiento, deportes, etc. de acuerdo a una programación estudiada. Las Ntic?s también tienen acceso a todo ese surtido de géneros, pero lo dominante y decisivo es lo informal, el manejo y presencia individual, el relato subjetivo, las vivencias pragmáticas compartidas en la comunicación interpersonal,  puestas en el marco permitido por las tecnologías.

De propósito hemos aquí mencionados juntas las dos formas de ?poder mediático?, puesto que, a nuestro juicio, la dimensión ética ? en primer lugar -  toca a la ?comunicación en sí misma?, pues las responsabilidades morales son de las personas concretas que la ejercen. Ello no excluye que después, las actitudes se proyecten en las ?estructuras?, y que por  tanto, sea coherente hablar también de ?ética institucional?, como veremos en seguida.

             Es un hecho indiscutible que toda producción tecnológica y cultural está dominada por criterios económicos. Esos criterios ejercen presión en el momento en que se toman  las decisiones éticas institucionales e individuales.

 

== El aspecto ético-institucional: es aquel que ver con el accionar de las compañías y entidades productoras  de las Ntic?s. Muchas de ellas no tienen reparo en acudir a la explotación de  personas con fines de lucro como acontece en el sudeste asiático, hecho denunciado con frecuencia. Un intelectual de la comunicación escribió hace ya varios años: ?Tal situación (de explotación) pone en entredicho el mito de que las Ntic?s producen un bienestar para todo el planeta?(?) Y concluye con una clara alusión al tema ético: ?En resumen, podemos decir que este conjunto de mitos que se quieren extender  sobre las Tic?s , creo que es evidente, tienen la idea de que el progreso humano es el conjunto de recursos y la diversidad de sus atributos, pero no se incide en que estos recursos e instrumental, no promueve un conocimiento del mundo que lo haga más solidario y más justo?? [58]

El rubro de la creación y fabricación y distribución de software mediáticos, o sea de los contenidos, merece igualmente un juicio ético, pues los productos audiovisuales están destinados a invadir amplios estratos de la población. ¿Qué criterios priman para su producción? Las polémicas en la historia del cine y de la televisión ilustran ampliamente esta observación. Casi siempre las creaciones de vanguardias más artísticas, deben ceder  ante las exigencias del marcado.  Este problema atañe ahora a las Ntic?s, de modo particular con los ?video-juegos?, que son productos  muy requeridos y de gran difusión. A causa del gran impacto que tienen en los niños y adolescentes, han surgido asociaciones de padres y educadores, para reclamar una mejor calidad educativa de los mismos. Ello ha despertado iniciativas originales de entidades que comenzaron a producir una gama de video-juegos inteligentes que hacen trabajar el buen sentido y la creatividad de los muchachos.

La dimensión ética estructural de la tecnología hay que considerarla también en perspectiva de la realidad global del continente latinoamericano. Si comparamos la construcción social mediática de nuestros países, con su sustancia real, nos percatamos de la disonancia o ruptura fundamental entre ambos. América Latina está invadida de medios de comunicación y de Ntic?s, pero parece ser un hecho ajeno a su progreso y desarrollo.  En el año 2001 los latinoamericanos en el extranjero, enviaron a los familiares de su país de origen, millones de dólares, lo equivalente a una vez y media de todo el dinero que pagó América Latina ese año en concepto de deuda externa. [59]

En la primera década del siglo XXI, cerca del 90% de los beneficios producidos por el cine, la radio y la televisión se lo llevan cinco empresas ?holding? de nuestro continente, empresas globalizadas que controlan y venden el idioma internacional de los audiovisuales. Al iniciar el siglo XXI, el 87% de las importaciones audiovisuales que recibía América Latina, provenían de Estados Unidos, el 6% de Europa y el 5% de la propia región. Otros datos de la UNESCO confirman la misma situación hasta el presente. [60]

 

== El aspecto ético personal: corresponde a la esfera donde predomina lo subjetivo y la singularidad expresiva, gracias a las múltiples prestaciones de las Ntic?s y que explican su rápida difusión mundial. A esto ya nos hemos referido más arriba. Entendemos cuán complejo resulta a veces, distinguir entre el bien y el mal, al tratarse de instrumentos tan exitosos. Pero está claro que diariamente hay noticias de ?delitos? cometidos vía Tic?s, como estafas financieras, redes de pedofilia, tráfico de droga y de personas. Sobre esos casos nadie duda de su evidente inmoralidad.     

Acá deseamos detenernos en un aspecto más común y de alcance educativo. Hemos señalado que toda la trama de las Ntic?s se mueve para darle una amplia cobertura al ?espacio lúdico?, tendencia mantenida como praxis dominantes. Para algunos sociólogos, este fenómeno tiene una significación antropológica y ética, dado que  el sujeto, colocado en la participación solitaria de situaciones virtuales (y las hay algunas   estrafalarias, siniestras o delirantes), demandan reacciones y respuestas personales no sólo de habilidades técnicas o cognitivas, sino también en relación con los juicios éticos y de valor, ya que muchas situaciones reproducen contextos de simulación de la cotidianidad.

La educación personal a la responsabilidad, significa también ejercerla frente a las Ntic?s.  Si la mediatización de éstas, está emparentada con una lógica principalmente de disfrute y pasarla bien en comunicación con otros, garantizar su educabilidad significa mantener  su valor ético de sociabilidad y creatividad. A veces esto requiere superar  o prevenir las debilidades o vacíos éticos presentes. No hay que ilusionarse con una falsa intercomunicabilidad que se reduce a apretar botones.

 

 

            6.-  Las Ntic?s y su sentido en ?la polis?.

 

                  En este breve estudio, no quisiéramos soslayar una cuestión que seguramente a muchos les inquieta, y es el ?sentido de las Ntic?s? en cuanto elementos integrante de ?la polis?, o sea, su significado ?político? amplio. Esta expresión alude a la significación global que tienen las Ntic?s en su conjunto, por cuanto son un  fenómeno y un acontecimiento que atañe y afecta a la ?polis?, al entero modo de vida de la gente de nuestras sociedades, constituidas en un cuerpo social.

Son cuatro los puntos que juzgamos de mayor proyección política en relación con las Ntic?s.

 

·         En el sistema del mercado.

 

            Las Ntic?s se mueven y funcionan como una experiencia mercantil globalizada. Su praxis y lenguaje tienen vida en las instancias colectivas del mercado. La denominada ?sociedad del conocimiento? utiliza las ventajas de las Ntic?s como expresión de la sociedad mercantil, a fin de potenciar los sistemas de producción, de gestión y de comercio de las actividades mercantiles: en agricultura, industria, alimentos, salud, educación, cultura, arte, en fin, en todo lo que está sometido a la dinámica de compraventa. Todos los segmentos sociales hoy utilizan los avances tecnológicos de las Ntic?s consideradas herramientas básicas del desarrollo, en el marco neoliberal. Por eso son cotizadas en bolsa.

El filósofo Agamben observó que la elaboración de rituales políticos se producen al estilo y con la presencia de elementos litúrgicos. Y cita como ejemplos, lo que pasó en el pasado, durante el régimen di Hitler o de Mussolini, cuando  se intercalaban  aclamaciones en las manifestaciones serviles a esos líderes. [61] Hoy no ha cambiado ese esquema, sólo que se trasladó al ritual para celebrar el mercado. Con eslóganes, imágenes-íconos y música se elevan alabanzas a sus logros, a las cosas, a los objetos. El vínculo que une la tripleta ?economía de mercado ? publicidad- consumo?, se regentea y se exhibe en las Ntic?s con el mismo asombroso ritual, que ya se conoce desde que se instauró en los grandes  medios  tradicionales. [62]

Esta faceta ?política? de las Ntic?s evidencia sincrónicamente una estructura de poder en la actual fase del capitalismo. El debate es si acaso esta situación representa alguna forma de democracia o si, por el contrario, se trata de una dictadura sutil.      

 

·         Los perfiles ideológicas.

 

             Los grandes medios ? siguiendo la ley del pluralismo - suelen estructurarse en torno a determinadas visiones del mundo y de la realidad, de manera que vehiculan su ?ideología?, de manera constante, pero según niveles o formas de desigual  intensidad. De cualquier modo los conjuntos ideológicos mediáticos, a menudo se someten a una crítica intelectual, en la que se incluyen también análisis de ética mediática. 

La preguntas es si acaso las Ntic?s expresan una ideología propia, o si sólo reproducen el mismo patrón de conocimiento y de sensibilidades ideológicas de los medios tradicionales de comunicación. Entendemos que ? sustancialmente -  no existe una ?doble ideología? con una línea divisoria tecnológica. Sin embargo es innegable que las Ntic?s ofrecen la gran posibilidad de hablar en forma clara y sin prejuicios. Por eso los gobiernos autoritarios de varios países ? cada tanto -  censuran el uso de Internet.

Los analistas se inclinan a afirmar más bien, el ?carácter fragmentado? de los mensajes de las Ntic?s y con visiones del mundo más diversificadas. Como consecuencia de esta fragmentación, las estructuras de poder de difuminan gracias al acceso universal de millones de ciudadanos a los lenguajes digitales.  Sin embargo, proliferan los ?líderes de  opinión? que ejercen su autoridad también a través de las Nitc?s, y trasmiten la ideología que legitima el proceder dudoso o claramente inmoral de las fuerzas de poder (bancos, grandes corporaciones, autoridades políticas, etc.), sin prestar atención a sus consecuencias negativas para las masas de ciudadanos. ¿Acaso no comprenden su postura? Con agudeza dijo Upton Sinclair: ?¡Qué difícil es conseguir que un hombre comprenda algo, cuando su salario depende de que no lo comprenda.? [63] Se trata de una filtración ideológica en forma de relato que manifiesta más los vaivenes del mercado, que un pensamiento consistente y abierto a la comprensión de la historia.

 

·         Política y comunidades virtuales.  

 

            Las Ntic?s logran que los individuos ? millones de individuos ? se muestren en la escena pública, que salgan de su escondite individual, y que afuera en el espacio virtual, puedan reclamar o recuperar su voz dando resonancia a muchas expectativas. La masa de personas instalada en las redes, representan una fuerza política que ahora no puede ignorarse. Allí los comentarios de ?la gente como uno? no suelen divagar sobre teorías, sino que hablan de la temporalidad cotidiana, a menudo sobre la desolación y la experiencia de pérdidas o desamparo.  Voces que se suman, porque los nuevos lenguajes le dan cauce. Surge así la ?comunidad virtual?, aunque el concepto expresa un modelo de comunidad forjado por analogía, siempre parcial y sectorial. Los miembros de tales comunidades, dan vida  a una realidad que exige ausencia de los sujetos y siempre una comunicación a distancia. Son ?comunidades? muy fluctuantes, tienden a tener una existencia exigua y a desaparecer, porque no se instituye una ligazón firme entre los sujetos. Su estructura ?comunitaria? es absolutamente singular al fundarse en la imposibilidad de compartir presencias directas. Sin embargo los integrantes de ?comunidades virtuales? que viven en un mismo país, con una lengua común, que conocen su historia, y que se mueven en las mismas estructuras sociales y políticas, poseen otra columna vertebral derivada de intereses comunes que las hacen más firmes. Es en los ?espacios nacionales? donde primero se hace política, como aconteció con la actuación política en redes durante los acontecimientos de la ?primavera árabe?.    

Con mirada prospectiva, un analista político prevé que dentro de unos veinte años: ?en el Nuevo Sistema Internacional, algunas de las mayores colectividades del mundo ya no serán países sino comunidades congregadas y vinculadas entre sí por Internet y las redes sociales.? [64]  Este nuevo pueblo es el ?yo multiplicado? capaz de quebrar equilibrios en cualquier momento. Lo saben los partidos políticos, y sus líderes, cada vez más,  buscan deliberadamente convertirse en personajes mediáticos, abandonan la presencia física en las plazas, para incursionar en la tribuna virtual, porque ahí se maneja el ?juego de tronos? que se revela decisivo para la vida nacional de cualquier país de hoy. ¿Qué futuro tiene la política al ritmo de las Ntic?s? En el ciberspacio la vida transcurre fragmentariamente, en una cotidianidad con muchas irrelevancias, y allí no se cultiva un pensamiento fuerte que contenga grandes proyectos, ni la búsqueda de elevados valores sociales transformadores.[65]

 

·         La educación como tema político.  

 

             Es a partir de la realidad actual que se puede buscar respuestas a los interrogantes que se asoman hacia el futuro. Uno de esos interrogantes y de enormes proyecciones personales y políticas, es ?la cuestión educativa? en el contexto de las Ntic?s.

Esta nueva situación ha devenido el lugar antropológico más fundamental en el tiempo presente, porque es sobre la calidad humana que se construye la historia buena del mundo. La pregunta acerca de la educación significa interrogarse sobre qué ser humano queremos para nuestra cultura tecnificada. Inmersos en el intrincado mundo tecnológico, juzgamos que al tratarse de ?personas?,  es dable generar posibilidades educativas concretas. [66]

El fenómeno de las Ntic?s, de gran calado en la cultura actual, debe ser una carretera para marchar hacia un tipo de vida humana (proceso de humanización), basada en propuestas fuertes para los jóvenes y la sociedad. Llamamos ?propuestas fuertes? a aquellas que, en su raíz motivan la interioridad y movilizan las subjetividades hacia las prácticas de liberación.

Enfocar las Ntic?s con visión educativa global en nuestra cultura, significa:

==  Valorar la indignación ética como experiencia humana fundamental que marca el sentido de la propia vida. La realidad concreta de la injusticia que se comete con los pobres (2500 millones de personas que subsisten con menos de 2 dólares diarios), pide rebelión. El lenguaje de las Ntic?s es apto para estimular la formación del juicio de conciencia en función de responsabilidades con mayor energía personal.  

==  Garantizar los reforzamientos interpersonales y sociales, o sea, los sostenimientos mutuos en contextos de debilidad e incertidumbre. La tecnología y la ciencia que se expanden en una sociedad abierta, aumentan también el coeficiente de fragilidad, de inseguridad y de dudas de toda clase.  Las personas ven caer normas, antes consideradas constantes e siempre idénticas. Grandes temas como la libertad, la conciencia, el mal, demandan nuevas discusiones asequibles al vasto público. ¿Puede hoy la educación  impulsar el espíritu original de la búsqueda humana? ¿Es posible redoblar la apuesta por aquello que ayuda a dar sentido y orientación al destino personal, con apertura trascendental a la vida? Cuando algo  urge, no se puede esperar las situaciones ideales para actuar, es preciso elegir, y allí se involucra la subjetividad: ?sentimos subjetivamente nuestra libertad, cada vez que tenemos la ocasión de elegir entre alternativas y tomar una decisión?  [67]

    

       

            Conclusión.-

 

                                 Vamos cerrando estas reflexiones.

El escenario y los lenguajes de las Ntic?s  brindan  realidades ?vicarias?, esto es, palabras e imágenes que son siempre signos de una ausencia. No existe ?comunicación? independiente  de las personas que la crean, por tanto, las ?subjetividades? son, en el fondo, el horizonte donde los discursos mediáticos tienen razón de ser.

¿Y hacia dónde orientar nuestras comunicaciones hoy? No solamente hacia la búsqueda de gratas compañías en el plácido y gozoso compartir de la vida digital, sino también a discursos que manifiestan la pregunta humana sobre sí mismo y el mundo. Aristóteles observó justamente que hay que decir ?discursos en que la verdad y la falsedad estén presentes.? Se trata, pues, de que las subjetividades mediante el lenguaje y la simbología virtual de las Ntic?s se relacionen con las consistencias de las cosas.

 

Buenos Aires ? Agosto 2013

 


[1] Roger Silverstone: La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de

  los medios.   Amorrortu editores, Buenos Aires, 2010

[2]  El sociólogo de las comunicaciones de la Universidad de Berkeley, Castells Manuel aborda el tema de las nuevas tecnologías en forma sistemática, en su obra : La era de la información (3 vols.), Siglo XXI Editores, México, 2001 y 2002. Por motivos de claridad nosotros tomamos el núcleo central de su definición de Ntic?s, sin bajar a detalles.

[3] Guillermo Mastrini: Medios públicos y derecho a la comunicación: una aproximación desde América Latina. 

  Texto completo en: www.portalcomunicacion.com/lecciones.asp?aut=76   (2/7 2011)

[4] En Argentina la aprobación de la nueva Ley de Medios (2012) aspiró a convertir los grandes medios en reales servicios públicos. Pero la descarada manipulación de esa ley por parte del partido gobernante, está transformando los medios en mercancías que compra el gobierno, para sostener su aparato de propaganda estatal, al estilo del más primitivo populismo latinoamericano. 

[5]   Noam Chomsky: Control de los medios de comunicación social. Es una conferencia de1992 disponible en línea en www.upv.es

[6] El sociólogo estructuralista Talcott Parsons (1902-1979) estudió el mantenimiento de patrones que dan estabilidad al sistema social, vinculándolos a formas de consenso que armonizan las diferencias y permiten el equilibrio de la sociedad. Ver su obra: El sistema de las sociedades modernas. Ed. Trillas, México, 1987

[7]  Noam Chomsky escribió en 1988 el conocido Manodacturing Consent, donde  sostiene que el ?consenso manufacturado? es un  aparente y falso consenso democrático, fabricado por la propaganda.  En verdad, fue Walter Lippman quien en 1922 acuñó el concepto de ?manufacture of consent?.  En tiempo más reciente un consenso en orden al

consumo, lo expone el best seller de divulgación  escrito por N.Klein (2002): ?No logo. El poder de las marcas.? Edit. Piados, Barcelona. 

[8] Un estudio, por ejemplo,  del funcionamiento de gestación de consenso según la prensa mexicana lo realiza Ricardo Martínez M.: Medios de comunicación, ingeniería del consenso y periodismo en México. (2004) www.rebelion.org/noticia.php?d=8345

[9]  Laura Baca Olamendi expone valiosas observaciones sobre la educación a la vida democrática en América Latinas:  

    Diálogo y democracia . México, 1998 ? Cuadernos de divulgación de cultura democrática.

[10] Resolución del Parlamento Europeo: Estrasburgo,  el 22 de abril 2012

[11] El estudio clásico de Hall, Edward.T.: La dimensión oculta.  IEAL ? Madrid, 1973, abrió el camino a las investigaciones de la comunicación corporal.      

[12] Un estudio muy completo sobre el lenguaje corporal es el de Fernando Poyatos que escribió una obra en tres volúmenes:  La comunicación no verbal.   Ed. Istmo, Madrid 1994     

[13] En 2013 se realizó un simposio en Copenhague para estudiar la ?mediatización?  como un concepto clave, teórico-práctico,  en la investigación de los medios y sus implicancias sociales en la familia, en la economía, en la política, en la religión. El encuentro se llamó:  The Mediatization and Culture. The Challenger of New Media  ( Mediatization and New Media. International research workshop bay ECREA TWG Mediatization).

[14]  El ya citado Noam Chomsky ha profundizado ampliamente este tema. Ver por ejemplo entre sus numerosas obras: Estados  canallas: el imperio de la fuerza en los asuntos mundiales. (2002) Edit. Paidós Ibérica; y  Estados fallidos. El abuso del poder y el ataque a la democracia.  (2007) Edic. B 

[15] El sitio web del Banco Mundial (www.bancomundial.org) proporciona datos sobre gastos en investigación por países con porcentajes del PIB.

[16] A eso  tienden las megafusiones de empresas. Léanse los datos reportados en el artículo de Enrique Maza (2006): ?Las megafusiones de la comunicación, el mundo bajo control?, en: www.saladeprensa/org/art277htm  Pero cada año hay que poner al día las cifras, pues se trata de un proceso continuo y cambiante.

[17] Datos relativos a la región proporciona Bruno Maccari y Pablo Montiel: ?Gestión cultural para el desarrollo. Nociones, políticas y experiencias en América Latina.?  Ed. Ariel, Bs. As. 2012

[18] La actual diseminación tecnológica personalizada, ha mostrado todo su vigor en febrero de 2013 cuando se realizó en Barcelona (España) el ?Mobile World Congress? en el que participaron aproximadamente 1500 empresas de todo mundo.

[18] A eso  tienden las megafusiones de empresas. Léanse los datos reportados en el artículo de Enrique Maza (2006): ?Las megafusiones de la comunicación, el mundo bajo control?, en: www.saladeprensa/org/art277htm  Pero cada año hay que poner al día las cifras, pues se trata de un proceso continuo y cambiante.

[18] La actual diseminación tecnológica personalizada, ha mostrado su vigor en febrero de 2013 cuando se realizó en Barcelona (España) el ?Mobile World Congress? en el que participaron aproximadamente 1500 empresas de todo el mundo, para ofrecer un flujo de productos comunicacionales móviles de toda clase.  El evento superó  todos los record comerciales habidos hasta ahora.  

[19] Hay pocos trabajos sobre los marcos conceptuales para entender el significado de las Ntic?s. Uno de ellos es el de  Miquel de Moragas Spà,(2011): Interpretar la comunicación. Estudio sobre medios en América y Europa.

[20] Ferrater Mora: Diccionario de Filosofía. Editorial Sudamericana, Buenos Aires. 1956 Voz ?sujeto?.

[21] Leocata Francisco: Estudios sobre fenomenología der la praxis.  Proyecto, Buenos Aires 2007, p.42

[22] Rafael Ramis Barceló: Consideraciones sobre el derecho-facultad  y el nacimiento de la subjetividad jurídica en la

     modernidad. En: e-Legal History Review ? 9 (2010) Tiene una buena introducción histórica.

[23] Haydée Cuadra, Ramón Florenzano: El bienestar subjetivo: hacia una psicología positiva. En la

   ?Revista de Psicología de la Universidad de Chile?.  Vol. XII, Nº 1: Pág. 83-96. 2003

[24]  Gilles Lipovetsky  describe este panorama pensando en el hiperconsumo: La felicidad paradójica.   

   Editorial  Anagrama, Barcelona 2007, pág. 49 ss

[25] En diversos ámbitos sociales, el tema de la subjetividad se asume para el tratamiento de la conducta humana.  Ver de Melillo Aldo, Suárez Ojeda, Elbio Néstor, Rodríguez Daniel: Resiliencia y subjetividad. Los ciclos de la vida. Ed. Paidós, Buenos Aires, 2010. En relación con los efectos psicológicos de las Ntic?s, véase la versión digital en Pdf del libro de Matute Helena y Vadillo Miguel A.: Psicología de las nuevas tecnologías. (2012) donde los autores explican psicológicamente, por qué ?vivir conectados es un modo de vivir?. 

[26]  Hay conciencia de que la subjetividad puede provocar problemas y conflictos. Se han publicado obras para ayudar a superarlos, por ejemplo, en el campo muy sensible de los negocios: Ignacio Bossi: Subjetividad, la llave del conflicto. Editorial Dunken, Buenos Aires 2010

[27]  Existen aplicaciones educativas para los chiquitos, como bien expone Ana María Rolandi en: Tic y Educación Inicial. Homo Sapiens Ediciones, Rosario (Argentina) -  2002. Pero hay manipulaciones tecnológicas en los trabajos profesionales  como en el caso del premio World Press Photo otorgado al reportero fotográfico sueco Paul Hansen por una impactante foto de la guerra en Siria en 2012. Con el tratamiento digital de ?photoshop? Hansen ?embelleció? de tal modo la foto hasta elaborar una realidad inexistente. Está en curso una gran discusión acerca del valor de las fotos-reportaje. 

[28] Bajo esta angulación el profesor Ramón Reig, doctor en Ciencias de la Información juzga en su libro Todo Mercado. Contra la simplicidad del pensamiento crítico: ?las nuevas tecnologías tienen su aspecto demoledoramente negativo para el avance del conocimiento crítico y sincrónico: la Red ensalza la vanidad.? p. 18

[29] Para un acercamiento global al tema ver la obra de Ana María Andrada: Las nuevas tecnologías de la información y  la comunicación. Ed. Maipue, Buenos Aires, 2010 

[30] En 2013 ya había en Argentina 45 millones de celulares, pero el servicio sufre frecuentes deficiencias. Ello se debe a que el aumento de usuarios corre por delante de la expansión de las instalaciones tecnológicas. Dato entregado por técnicos de empresas de telefonía celular (Programa televisivo Canal ?Metro?: 12/IV/ 2013).  

[31] Datos del artículo: ?La red rescata la música? en la revista ?Noticias?, 6 de abril 2013, p. 44-45

[32] Aquí se refleja la teoría ?Actor-Red? por la cual en las interacciones de la red, hay un gran número de ?actantes? (personas y otros elementos del mundo) que participan e influyen. Uno de los creadores de esa teoría ha sido Bruno Latour, conocido por su obra: Nunca fuimos modernos. Ensayo de antropología simétrica.  Ed. Siglo XXI  Madrid, 2007 (original de 1991)

[33] La investigadora brasileña Marcella Schneider Faria, narra su experiencia en sitios virtuales en su artículo: Pensamentos sobre sociabilidade virtual. Vivendo nos ambientes virtuais do Second Life e do BarCamp. En:

?Comunicarte?. Revista del ?Centro Linguagem e comunicacao? ? PUC, Campinas ? n° 37 (2008), p. 55

[34]  En su obra bien documentada, José Manuel Noguera: Redes y periodismo. Cuando las noticias se socializan. Ed. UOC,

Barcelona, 2012, explica el efecto WikiLeaks  (ver p. 21 ss.)

[35] Comentario de María Victoria Marín, Mariana L.Torres: Imágenes e imaginarios en el espacio público virtual: apuntes para una agenda de investigación.  En ?Razón y palabra, n° 82 Marzo-mayo  2013, pág. 6

[36] Fue el sociólogo Derrick de Kerchkhove que adaptó a las redes, la teoría de las inteligencias colectivas, conectadas en todo el mundo.  Este autor es seguidor de las ideas de Marshall Mc.Luham. Sobre nuestro tema figura su obra Inteligencias en conexión: hacia una sociedad de la web. Ed. Gedisa, Barcelona - 1999  

[37] Lucrecia Sotelo: Las tecnologías de la comunicación y la constitución de las sociedades semiurbanas. El problema del espacio, el tiempo y la organización social.?  Razón y palabra, n° 82 Marzo-mayo  2013. El artículo es valioso como síntesis. La autora retoma conceptos ya acuñados por los sociólogos de la comunicación, como Manuel Castells , Jesús Martín Barbero, Pierre Bourdieu, García Canclini.

[38]  María Victoria Marín, Mariana L. Torres:  op.cit. p. 5

[39] En 2012 la Argentina fue el mayor consumidor de Facebook de  toda América Latina.

[40] El tema de la identidad personal ha sido ampliamente estudiado, no creo que las Ntic?s sean un factor que haya cambiado el panorama de fondo, porque  la identidad está ligada a múltiples experiencias. Aconsejamos la obra de Giampiero Arciero: Estudios y diálogos sobre la identidad personal: reflexiones sobre la experiencia humana. Amorrortu editores, Buenos Aires, 2006  

[41] Ulrich Beck, Elisabeth Beck-Gernsheim:  Amor a distancia. Nuevas formas de vida en la era global.   Paidós, Bs. As.  2012. Estos sociólogos observan que ha cambiado el rol de la unidad familiar:  ?En nuestros días, la unidad familiar, cuando existe, ha perdido gran parte de su poder.?  p. 68

[42] Fue el pensador Cornelio Castoriadis el iniciador y forjador del concepto de ?imaginario?:  La institución imaginaria de la Sociedad, Tusquets Editores, Buenos Aires. 1975

[43]  Un estudio hecho sobre niños que usan video-juegos, comprobó que las mismas categorías que se emplean para jugar son las que se aplican para procesar la vida cotidiana. Investigación realizada por Rafael del Villar en Chile: Brecha digital. Categorías cognitivas y perceptivas: el caso de los video-juegos. En ?Revista comunicación y medios?. Universidad de Chile, n° 17 ? 2006.

[44] Carlo Galli en: El malestar de la democracia ? Buenos Aires (2012) observa que el subjetivismo proyectado en la política, condujo a considerar a ésta, como una especie de supermercado de derechos personales o comunitarios. Los populismos se alimentan de esta crisis.

[45]  Marcos Sebastián Pérez:  Comunicación online: una sociedad en cambio, activa y conectada. p.8 En la

revista digital: ?Comunicación y Medios? n° 17 (2006)  www.comunicacionymedios.uchile.cl/index.php/RCM/

[46] La obra de divulgación con datos confiables, es la Gary Small: El cerebro digital: como las nuevas tecnologías están cambiando nuestra mente. Editorial Urano, Madrid - 2009

[47] Henry Jenkins: Convergence culture: La cultura de la convergencia de los medios de comunicación. Paidós Ibérica, Madrid ? 2008. Según este autor un nuevo territorio cultural se produce donde los viejos medios y los nuevos se  entrecruzan.

[48] Niklas Luhmann: La ciencia de la sociedad. Antropos-Universidad Iberoamericana-Iteso. México, 1996. Este autor es de difícil comprensión por su alto nivel teórico.  Con fin divulgativo es más claro el libro de Osvaldo Dallera: La sociedad como sistema de comunicación. La teoría sociológica de Niklas Luhmann en 30 lecciones. Editorial biblos, Buenos Aires. 2012.  Sobre el tema específico de la comunicación ver de Zecchetto Victorino: La comunicación y los medios de comunicación según Niklas Luhmann. (2012 ? Editorial Académica Española. Es una editorial on line: : www.eae-publishing.com

 

 

[49]  Dworkin Ronald, es uno de los juristas más importantes del siglo XX.  Entre sus numerosas obras señalamos para nuestro tema: Taking Rights Seriously (1977). Su pensamiento ha tenido mucho influjo en la política y en la jurisprudencia occidental de estos últimos 40 años.

Por su parte John Rawls en: El liberalismo político. (Edit. Crítica, 2004  Barcelona.) propone una concepción política de la justicia que pueda ser compatible con la pluralidad de doctrinas religiosas, filosóficas y morales que conviven en las democracias actuales

[50] Roig Ramón: El Mercado?.. p. 76

[51] Hannah Arndt:  Eichman in Jerusalem : A Report on the Banality of Evil, New York, The Vinking Press, 1963. (trad. Castellana: Eichman en Jerusalén. (Barcelona, 1999).

[52] Me parece que el juicio negativo que existe en varios ambientes culturales musulmanes acerca de los Derechos Humanos, no es válido porque es fruto de posturas políticas y religiosas ajenas al tema de fondo.

[53] Simone Weil: Cuadernos. Editorial Trotta, Madrid 2001. p. 256 

[54] Roger Silversgtone: La moral de los medios?  p. 203

[55] Dabat Roque Esteban, Dari Nora Liliam: Saberes, ética y nuevas tecnologías como liberación liberadora.

   www.ciie.cgfie.ipn.mx/2domemorias/documents/m/m13b/m13b_49.pdf - Universidad de Quilmes.(Cons.29/4/2013)

[56] En abril de 2013 hubo un atentado terrorista en Boston y murieron algunas personas. Fue apresado un joven de 19 años y acusado de colocar una de las bombas mortíferas. Su arresto suscitó manifestaciones de júbilo. Pero al cabo de unas semanas, después que la foto del simpático joven criminal circulara por las redes, cambiaron las opiniones. Millares de personas  comenzaron a defenderlo con este argumento: ?Es demasiado bello para ser culpable.?  www.lesoir.be  - 14 mai.     

[57] Roger Silverstone: La moral de los medios ? p. 238                                                         

[58] Estupiñán Francisco Bethencourt:  Mitos sobre la globalización de las nuevas tecnologías de la comunicación. 

                                                    Revista Latina de Comunicación Social ? La Laguna (Tenerife). - N° 48 , Febrero 2001.

[59] Los estudios sobre la migración latinoamericana no permiten aún dar un juicio definitivo sobre su  significación socio-económica-cultural total. Es pertinente, sin embargo, citar como ejemplo, la investigación  de José Dionisio Vázquez V. (2006) sobre una región de México de gran migración hacia Estados Unidos, estudio acompañado de valiosos datos complementarios: ?La migración internacional como estrategia de reproducción familiar en la región oriental de Tlaxcala?. (Tesis doctoral).

[60] Datos e informaciones de investigación empírica proporciona el estudio de Enrique Sánchez Ruíz (2006) de la Universidad de Guadalajara: Industrias culturales, diversidad y pluralismo en América Latina. En  Gobal Media Journal. www.gmje.mty.items.mx/sanchez_ruiz.himl

[61] Agamben Giorgio: Teología y lenguaje. Ed. Las Cuarenta, Buenos Aires, 2012, p. 43

[62] La espectacularidad de ciertos hechos en sí mismos revelan esa fuerza ritual de la que hablamos. Por un anuncio de zapatillas deportivas Nike, Michael Jordan cobró más dinero del que se había empleado en todo el complejo industrial del sureste asiático que las fabricaba.

[63] Upton Sinclair (1878-1968) fue un periodista y escritor de Estados Unidos que en 1943 ganó el Premio Pulitzer por su obra Los dientes del dragón para criticar al nazismo.

[64] Ramonet Ignacio: Le monde Diplomatique. Mayo 2013

[65] Una reciente tesis del investigador del MIT Henry Jenkins (2007) ?Cultura convergente?, sostiene que para rescatar a la gente de su desdén por la política, es preciso que los políticos imiten simplemente los lenguajes del consumo cultural mediático. Pero esta es, precisamente, la crítica dirigida a  muchos políticos, la de adaptarse sin criticidad, a los cambiantes gustos del momento, en vez hacer propuestas robustas, dan emoción a lo que debiera ser racional.

[66] Los efectos de las Ntic?s  son objeto de continuas indagaciones. Ver el estudio de Maritza López de la Roche: Representaciones sociales por audiencias infantiles, a partir del análisis de las ?mediaciones? ejercidas por los medios y tecnologías de la comunicación. En: Florencia Saintout / Natalia Ferrante (compil): ?¿Y la recepción? Balance crítico de los estudios sobre el público.? ? Edic. La Crujía, Buenos Aires, 2006

[67] Edgar Morin: Antropología de la libertad.  Conferencia  publicada por el ?Groupe de Recherche, sur l?Adaptation, la Sisthemique et la Complexité.?  PUF, Paris , 1999.